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El Periódico Mediterráneo

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RECICLAN BOTELLAS DE PLÁSTICO, VIDRIO O LATAS PARA CREAR OBJETOS DECORATIVOS

Los conventos de Vila-real se reinventan para recuperarse de la crisis del covid

Clarisas y carmelitas descalzas venden hoy en la Fira de Santa Caterina su arte más ecológico

El alcalde de Vila-real, José Benlloch, en su visita a las religiosas clarisas para apoyarlas en la venta de sus producto reciclados. JOSEP CARDA

La pandemia del covid-19 ha traído como consecuencia una importante crisis económica que, de manera especial, ha azotado con dureza a numerosos negocios, personas y colectivos vulnerables. Las restricciones establecidas para frenar el avance del virus han obligado a cerrar establecimientos, especialmente de restauración, pero también otros espacios que, aunque no son negocios como tales, necesitan la aportación de sus usuarios para poder financiar sus gastos del día a día.

Y entre esos lugares están los conventos, en el caso de Vila-real y de manera especial, el de Sant Pasqual, regentado por las hermanas clarisas. Y también el de las carmelitas descalzas de la Familia de la Madre de Dios, que ocupan la parte del edificio del que fuera convento de las dominicas, con la capilla del Cristo del Hospital, antes de que estas lo abandonaran por la falta de vocaciones en el 2009.

Los tradicionales cordonets

En el caso del Museu del Pouet y del convento de Sant Pasqual, las religiosas se nutren en buena parte de la fabricación de los tradicionales cordonets, así como de la venta de recuerdos y objetos vinculados con el patrón de Vila-real, de la diócesis y de la Eucaristía.

El cierre temporal de espacios como el propio museo o el lugar en el que se encuentra el sepulcro de Sant Pasqual a causa del covid desembocó inexorablemente en una reducción de ingresos.

Una situación que ha llevado a unas y otras religiosas a reinventarse y, esta vez, con la elaboración de piezas decorativas creadas con botellas de plástico y vidrio e, incluso, con latas de bebidas. Para ello, las clarisas han contado con la ayuda de Elena Paredes.

Paradas en la plaza Major

Unas creaciones que los vila-realenses o quienes se acerquen llegados desde toda la provincia a la Fira de Santa Caterina, que se celebra a lo largo de toda la jornada de hoy, podrán adquirir en los puestos que ambos colectivos religiosos instalarán en la plaza Major, el espacio que se reserva para las organizaciones no gubernamentales y las entidades culturales y sociales de la ciudad.

Esta es la primera vez que las religiosas clarisas del convento y basílica de Sant Pasqual y también de las carmelitas descalzas del Cristo del Hospital -dos de los iconos religiosos de Vila-real- salen a la búsqueda de recursos con la venta de piezas de arte recicladas.

Dos iniciativas para las que el alcalde, José Benlloch, ha mostrado su apoyo. De hecho, apuesta por adquirir parte de las piezas para ofrecerlas como obsequio en actos y visitas institucionales.

Cabe recordar que el consistorio prepara la solicitud para que la Fira de Santa Caterina sea declarada por la Generalitat Fiesta de Interés Turístico Autonómico

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