El alcalde de Vila-real, José Benlloch, recibió en la jornada de ayer al nuevo presidente del PP local y concejal y portavoz adjunto de los populares en el Ayuntamiento, Adrián Casabó, al que tendió la mano para «trabajar juntos desde el consistorio por el progreso y el avance de nuestra ciudad».

Benlloch reiteró la felicitación que en su día ya transmitió a Casabó por su elección como presidente del PP y valoró el interés del dirigente popular por reunirse con el primer edil para abordar los principales retos a los que se enfrenta Vila-real en un momento como el actual, marcado por la pandemia originada por el covid-19. 

«Como he dicho siempre, mi despacho está abierto a todos los grupos políticos que quieran aportar y sumar en el proyecto de la nueva Vila-real del siglo XXI, porque son muchas las oportunidades que se abren a partir de ahora para comenzar a definir la ciudad de las próximas décadas a pesar de las enormes dificultades económicas de este Ayuntamiento», aseveró el munícipe tras el citado encuentro.

Subida del IBI

Por su parte, Casabó reiteró al alcalde la oposición de los populares a la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), aprobada por el equipo de gobierno y que se aplicará el próximo ejercicio del 2022, al tiempo que mostró la predisposición de la formación que lidera a colaborar en aquellos temas que son clave para el futuro de la ciudad.

«Hay asuntos que es necesario desbloquear y que necesitan del mayor consenso posible para que Vila-real pueda avanzar y ahí siempre van a encontrar el respaldo del Partido Popular», indicó.

Entre esos proyectos destaca el enlace de la ronda suroeste con la N-340, que desde el consistorio se reclama tanto a la Generalitat como al Gobierno central, así como la construcción del reivindicado paso subterráneo de la estación.