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El Periódico Mediterráneo

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LAS INVERSIONES SE REDUCEN ÚNICAMENTE A 1,5 MILLONES DE EUROS

Vila-real aprueba unas cuentas «prudentes» para mejorar servicios

El alcalde, José Benlloch, incide en que el presupuesto persigue reequilibrar las arcas municipales y reducir deuda

La reforma del albergue Mare de Déu e Gràcia de Vila-real es una de las pocas inversiones incluidas en el presupuesto de Vila-real para el 2022.

Reequilibrio de las arcas del Ayuntamiento, prudencia y responsabilidad. Estos son los tres ejes en los que el alcalde de Vila-real, José Benlloch, sustenta el presupuesto municipal que ayer se aprobó por el pleno de la corporación, aunque con los únicos votos favorables de los ediles del equipo de gobierno (PSPV y Unides Podem), por cuanto Ciudadanos optó por abstenerse --el pasado año los apoyó al incluirse en los mismos varias de sus propuestas--, mientras que PP, Compromís y Vox se postularon en contra.

Se trata de unas cuentas que, como apuntó el munícipe, tienen una clara vocación de contención y cuyo uno de sus principales objetivos es reducir la deuda municipal del 68% actual al 57% al finalizar el año. Una disminución que, de no saltar por los aires en el caso de que el consistorio se vea obligado a tirar de nuevos préstamos para afrontar futuras sentencias urbanísticas que aún se arrastran el último periodo de gobierno del PP, daría oxígeno a la ciudad para poder optar a acometer proyectos con fondos europeos, a los que el municipio también tendría que aportar su parte.

«Son unos presupuestos que responden a cuatro objetivos principales, entre los que está garantizar y mejorar los servicios públicos, después de una década de gestión de este gobierno municipal en la que hemos triplicado las zonas verdes y las instalaciones deportivas, hemos ampliado las infraestructuras culturales e impulsado servicios como el autobús urbano gratuito», aseveró Benlloch.

Capacidad de respuesta

Otro de los fines destacados de las cuentas del 2022, que se prevé que entren en vigor en el plazo de un mes, es avalar la capacidad de respuesta ante los posibles retos que se deriven de la pandemia del covid-19, «por si es necesario adoptar medidas de estímulo fiscal o poner a disposición recursos e instalaciones como se hizo con el proceso de vacunación o con la habilitación del hospital auxiliar en el centro de tecnificación», dijo el alcalde.

Por su parte, desde la oposición fundamentaron su postura en contra de los presupuestos elaborados por el ejecutivo liderado por José Benlloch, o en el caso de Ciudadanos la abstención, básicamente en la subida del 5% en los recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de naturaleza urbana para el presente ejercicio.

Escasas inversiones

Precisamente, la «prudencia y responsabilidad» a la que aludió el primer edil para defender las cuentas del 2022 tiene como efecto un escaso margen para las inversiones. De hecho, únicamente se destinan a este capítulo 1,5 millones, de los que 870.000 euros se destinarán al pago de sentencias heredadas de la época del PP, que tendrán que financiarse con cargo a una nueva operación de crédito. Pese a ello, el endeudamiento se calcula que se reducirá, al amortizar tres millones de créditos vigentes.

Uno de los momentos más tensos del pleno de ayer se vivió cuando la portavoz de Vox, Irene Herrero, calificó de «chiringuitos» a las entidades con las que el ayuntamiento mantiene convenios de colaboración por importe de tres millones. Benlloch defendió estos acuerdos, mayoritariamente, con entidades de carácter social. 

El albergue del Termet

El presupuesto municipal de Vila-real para el 2022 contempla solo 1,5 millones para el capítulo de inversiones. Algo más de la mitad de esta cantidad se asigna a pagar sentencias urbanísticas que se arrastrán de la gestión del último gobierno local del PP, mientras que el resto se reparte en intervenciones sencillas. Alguna de ellas, como es el caso de la reforma del albergue Mare de Déu de Gràcia, ubicado en el paraje del Termet, quedaron en suspense tras la irrupción de la pandemia del covid-19 y ante la necesidad de priorizar recursos públicos a las necesidades originadas por la crisis sanitaria. En este sentido, se destinan 360.000 euros a financiar entre la Diputación y el consistorio, a esta intervención, así como otros 60.000 euros para mejorar el riego en este paraje.

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