Espectacular fue anoche, como de costumbre, el encierro de toros embolados que desde hace una década --aunque con el obligado parón por la pandemia del covid-19-- organiza la asociación Amics del Bou, un entidad que es todo un referente en la organización de eventos taurinos en Vila-real.

De nuevo, los seis astados de la ganadería de Fernando Mansilla, de Torreblanca, llegaron en compartimentos separados y ya embolados desde la misma finca, para salir con sumo cuidado al recinto de la vila desde la calle Cervantes. Desde allí encararon su carrera hacia la calle Major Sant Doménec y el Raval del Carme para entrar de lleno en la zona de cadafals y, una vez allí, recorrer las calles que dan forma al amplio entramado taurino de Vila-real.

Los más atrevidos corriendo delante de los seis toros embolados que anoche desfilaron por el recinto de la vila, de la mano de Amics del Bou. Erik Pradas

Se trata de un acto que siempre consigue un lleno absoluto del recinto de la vila. Y la cita de anoche no fue para menos. Cientos de aficionados y vecinos en general se dieron cita en el amplio recinto taurino vila-realense para participar directamente o simplemente contemplar el espectáculo de los seis toros embolados discurriendo por las calles de la vila. Y es que los cadafals completaron su aforo desde un buen rato antes de iniciarse la peculiar entrada.

Una vez más, Amics del Bou triunfó con esta cita, en esta ocasión en las fiestas patronales de la Mare de Déu de Gràcia y como acontecimiento previo a la celebración, el próximo año 2023, del 20º aniversario de esta organización. Una efeméride para la que Mediterráneo ha podido saber que ya se preparan algunas sorpresas interesantes para conmemorar tan destacada fecha.

Bou per la vila

Pero el encierro de toros embolados no fue el único acto taurino de la jornada, ya que por la tarde exhibieron dos morlacos de las ganaderías Sampedro y La Palmosilla, patrocinados por las asociaciones 1 Bou + y Bou de Sant Pasqual, respectivamente. Ambos ejemplares dieron escaso juego a los rodaors, aunque el de Sampedro salió bien presentado a la arena de la vila. 

Con todo, además de los toros, la cuarta jornada se completó con otras actividades, como la cita que organiza tradicionalmente en las fiestas patronales la asociación Acudim para dar a conocer las barreras que a diario siguen encontrando las personas con alguna discapacidad; las actividades infantiles enmarcadas en Jugant Jugant, que tuvieron como escenarios las plazas de Sant Ferran y Major; o la iniciativa Festes amb ECO a Vila-real, con su campaña itinerante de reciclaje de vidrio y con la que se pretende incentivar la recuperación de botellas por parte de los peñistas de la ciudad.