SECTOR EN AUGE URBANÍSTICO

La zona de moda de Vila-real donde todos quieren vivir: aquí se construyen la mitad de las viviendas de obra nueva

De las 126 licencias de obra concedidas en los últimos tres años en toda la ciudad, 60 son solo en esta área residencial

El área residencial del Madrigal ha experimentado un 'boom' de viviendas unifamiliares tras el covid.

El área residencial del Madrigal ha experimentado un 'boom' de viviendas unifamiliares tras el covid. / Mediterráneo / Josep Carda

La zona del Madrigal está de moda en Vila-real. Esta área residencial cercana al paraje del Termet se ha convertido en el elemento tractor que ha reanimado la creación de viviendas unifamiliares en la ciudad. Hasta el punto de que la mitad de las casas que se construyen ahora mismo en el municipio se concentran en este sector.

Los datos hablan por sí solos. Según ha podido conocer Mediterráneo, desde el 1 de enero hasta ahora, el Ayuntamiento ha autorizado un total de 126 licencias de obra en el conjunto de Vila-real. 60 son para edificaciones ubicadas en el Madrigal, mientras que las 66 restantes representan al resto de zonas de la ciudad.

Licencias de obras concedidas en Vila-real desde el 2021.

Licencias de obras concedidas en Vila-real desde el 2021. / Rebeca Gracia

Pero ¿por qué este boom inmobiliario en este sector? Desde el consistorio reivindican que la gestión urbanística realizada en el Madrigal en los últimos años ha espoleado el desarrollo del tradicional área de masets del municipio y trabajan en importantes modificaciones urbanísticas que la dinamizarán y democratizarán aún más.

Cambios en la norma

Uno de los aspectos clave ha sido el marco normativo. «Hasta que este equipo de gobierno acometió los primeros cambios de calado (gracias también a la nueva legislación autonómica), la normativa del área del Madrigal había permanecido invariable prácticamente desde el PGMOU de 1993», remarcan.

Panorámica aérea de la calle Atrevits y alrededores, donde pueden verse algunos 'masets' en construcción.

Panorámica aérea de la calle Atrevits y alrededores, donde pueden verse algunos 'masets' en construcción. / Mediterráneo

A ello hay que añadir los cambios introducidos en los últimos años, que han modificado el modelo de ordenación de la zona, flexibilizándolo y haciéndolo más accesible. Son variaciones que afectan a la fachada mínima, que pasa de ser 15 metros a 10 metros; el rectángulo mínimo inscribible en la parcela, de 15x20 metros a 10x20; la eliminación de algunas distancias a linderos o dar pie a adosar edificaciones auxiliares a los linderos con acuerdo.

También han introducido una regulación para la promoción conjunta de casas, que no obliga a construirlas todas simultáneamente (lo que posibilita hacerlo por fases) y, aunque la parcela mínima se mantiene en 700 m², permiten que cada casa pueda tener un mínimo de 500 m², de modo que el conjunto sobrante puede destinarse a elementos comunes.

"Democratizar su acceso"

Teniendo en cuenta que a raíz de la pandemia ha habido un incremento de la demanda en el Madrigal, desde el Ayuntamiento adelantan que están trabajando en modificaciones del PGMOU para «democratizar todavía más el acceso a viviendas en la zona, en un entorno abierto y ajardinado, favoreciendo también la rehabilitación de patrimonio familiar en la zona y garantizando un desarrollo equilibrado y la calidad de vida».

Foto de dron del camí Ermita, en el cruce camí Vell Castelló-Onda, por la rotonda donde para la Mare de Déu de Gràcia en la bajada, donde se ven bastantes parcelas por desarrollar.

Foto de dron del camí Ermita, en el cruce camí Vell Castelló-Onda, por la rotonda donde para la Mare de Déu de Gràcia en la bajada, donde se ven bastantes parcelas por desarrollar. / Mediterráneo

El alcalde, José Benlloch, tiene claro que el desarrollo del nuevo Madrigal es «uno de los proyectos motores de la nueva Vila-real del siglo XXI». «En los últimos años, ya hemos ido dando pasos importantes, pero es un hecho que acceder a un maset en esta zona a día de hoy no está al alcance de cualquier bolsillo», reconoce el primer edil.

Por eso, se muestra convencido de que, con las medidas que están planteando y que confía poder aprobar en breve, «se va a mover el mercado, con precios más asequibles para que tener una vivienda en el Madrigal, en un entorno abierto, ajardinado, con mayor calidad de vida y a escasa distancia del casco urbano de la ciudad y del ermitorio de la Mare de Déu de Gràcia, esté al alcance de todos». 

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