INICIATIVAS MUNICIPALES

Los niños con neurodiversidad evitarán colas en las actividades de Navidad en Vila-real

El Ayuntamiento emite una tarjeta que permitirá a menores con TEA o TDH participar en las actividades programadas «con menos estímulos»

Imagen de archivo de la Cabalgata de Reyes de Vila-real de este año.

Imagen de archivo de la Cabalgata de Reyes de Vila-real de este año. / DAVID GARCÍA

Concha Martos

El Ayuntamiento de Vila-real ha dado un paso más este año para hacer que las navidades sean más inclusivas, en especial para los menores «con neurodiversidad o hipersensibilidad». Para ellos han emitido una tarjeta que les posibilitará participar en las actividades infantiles sin someterse a largas esperas, uno de los principales handicaps para niñas y niños con TEA, TDH y otras neurodivergencias, como especifican desde la Concejalía de Educación, que ha impulsado esta iniciativa en colaboración con los colegios y Juventud Antoniana.

La iniciativa parte del reconocimiento de la «sobrecarga de estímulos que se asocia a estas fechas» que puede llegar a afectar de manera negativa a menores con estas condiciones especiales. Pensando en ellos y esas circunstancias, como explica la edila Anna Vicens, se les ofrece esa tarjeta que podrá utilizarse en actividades como la Fira de Nadal o el Mensajero Real. Con ella se creará una segunda cola que permitirá que «puedan acceder más fácilmente a disfrutar de la pista de hielo o para entregar su carta a los pajes de los Reyes Magos». Esa cola de espera alternativa «estará convenientemente señalizada».

En la Cabalgata de Reyes van a delimitar un tramo del recorrido en la que reducirán la intensidad de los sonidos

Esta no será la única acción con la misma finalidad. Ayuntamiento y Juventud Antoniana han establecido que la última media hora de la visita del Mensajero Real (a partir de las 13.00 horas) esté libre de estímulos auditivos y megafonía. También se tendrá en cuenta esa cuestión en la Cabalgata de Reyes. En concreto, en este caso van a delimitar un tramo del recorrido en la que reducirán la intensidad de los sonidos, estableciendo varias salidas para que, en el caso de necesitarlo, el público pueda alejarse de la cabalgata con facilidad.

Anna Vicens afirma que «la ilusión de un niño cuando entrega su carta al paje real o cuando ve la carroza de su rey favorito es uno de los momentos más mágicos de la Navidad, pero en el caso de los menores neurodivergentes, puede verse afectado por una sobrecarga de estímulos, no solo luces y sonidos, sino también aglomeraciones y largas esperas», ante lo que, como detalla, el Ayuntamiento quiere que «todos los niños y niñas, con independencia de sus condiciones, pueda vivir con la misma ilusión estas fechas».