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Intervención inédita en la iglesia arciprestal de Vila-real: rápel para desbrozar el campanario

El párroco, Javier Aparici, confirma que es «la primera vez» desde que restauraran la iglesia en 2008 que realizan trabajos verticales para, en este caso, arrancar las malas hierbas de lo alto de la torre

Fotos de los trabajos de limpieza de las malas hierbas en el campanario de la arciprestal.

Fotos de los trabajos de limpieza de las malas hierbas en el campanario de la arciprestal. / Mediterráneo

Vila-real

Los vecinos de Vila-real que hayan paseado estos últimos días por el entorno de la iglesia arciprestal Sant Jaume habrán visto cómo, además de permanecer vallado un pequeño tramo del perímetro de la torre, un operario estaba colgado con una cuerda de lo alto de este histórico monumento.

Rápel por tareas de limpieza en el exterior de la Arxiprestal.

Rápel por tareas de limpieza en el exterior de la Arxiprestal. / Mediterráneo

No era algo baladí, ya que esta anómala incursión es la primera vez que se hace en el templo, en la que las imágenes del descenso en rápel llamaron poderosamente la atención a más de un viandante. «Desde que el templo fuera restaurado a través de la Llum de les Imatges en el 2008, nunca se habían realizado trabajos verticales de este tipo», explica a Mediterráneo el párroco de la arxiprestal, Javier Aparici.

La explicación es sencilla. Este tipo de intervención resulta bastante más económica que contratar, traer y montar una grúa, por lo que se decantaron por este método para así ahorrar unos euros a las arcas de la parroquia.

Detallo de los trabajos desde lo alto del campanario.

Detallo de los trabajos desde lo alto del campanario. / Mediterráneo

El objetivo era desbrozar la maleza y arrancar las malas hierbas que habían crecido y acumulado con el paso de los años en las cornisas del campanario. Los operarios examinaron e inspeccionaron una por una las ocho caras del campanar para limpiar las paredes y también aprovecharon para adecentar zonas de difícil acceso en el muro de la fachada, que tiene dos metros de ancho.

Ejemplo de la mala hierba que han desbrozado.

Ejemplo de la mala hierba que han desbrozado. / Mediterráneo

Revisión de las tejas

A petición del párroco, los especialistas revisaron también el estado de las tejas y cómo se encontraba la fibra de vidrio que cubre una parte del muro, que suele desgastarse por el impacto del sol con el transcurso del tiempo. Si fuera necesario arreglar alguna teja, la previsión es volver a realizar una pequeña intervención en septiembre.

Son unos trabajos que se enmarcan dentro de las tareas de mantenimiento regular del templo, necesarias en este caso no solo a nivel estético para resaltar la belleza del campanario, sino también para contribuir a la conservación del exterior de la iglesia.

Un campanario que, precisamente, el próximo miércoles por la noche, como es costumbre cada año por estas fechas, acogerá el tradicional concierto con motivo de la antevigília de Sant Jaume, en el que los toques de campana se alternarán con la música interpretada por los integrantes de La Lira.

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