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Alerta por el abandono de restos de uralita con amianto en una calle de Vila-real

Vecinos de la calle Joan Baptista Llorens denuncian que el material está en la acera desde hace dos semanas

Imagen de los restos de un antiguo deposito de uralita, abandonado en la calle Joan Baptista Llorens de Vila-real.

Imagen de los restos de un antiguo deposito de uralita, abandonado en la calle Joan Baptista Llorens de Vila-real. / Josep Carda

Vila-real

El abandono de los restos de un antiguo depósito de agua de uralita, material altamente contaminante por la presencia de amianto en el mismo, frente al número 92 de la calle Joan Baptista Llorens de Vila-real, está generando la alarma entre los vecinos de la zona.

Según explican los residentes, el material "hace dos semanas que lo abandonaron allí". El problema estriba en que, este tipo de residuos no pueden retirarse de la forma habitual por parte de la empresa encargada de la limpieza viaria, sino que tiene que efectuarse por parte de profesionales especializados.

La retirada deberá asumirla el consistorio, lo que supondrá un coste para todos los vecinos, aunque no se descarta abrir una investigación para averiguar la autoría y aplicar las sanciones correspondientes, que puede superar los 40.000 euros.

¿Qué dice la legislación?

El Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto. Este decreto exige que las empresas que realicen trabajos con amianto estén registradas e inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto y cuenten con el Número de Identificación Medioambiental.

En este sentido, las sanciones y multas pueden aplicarse a cualquier persona que manipule sin autorización la uralita con amianto. De hecho, quienes más llevan a cabo la retirada de uralita sin autorización son los propietarios de viviendas y locales que, de esta forma, se enfrentan a importantes multas.

Así, las infracciones que se consideran leves pueden acarrear sanciones que van de los 405 a los 2.045 euros. En el caso de las graves, pueden alcanzar los 40.985 euros. Y las muy graves, llegan a los 819.780 euros.

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