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ENIGMA DE LA HISTORIA

¿Qué significado desconocido tiene realmente la fiesta de la Purísima en Vila-real? Te contamos los orígenes

Todo indica que en el año 1651 se institucionalizó la celebración de lo que hoy se conoce como la fiesta de la Puríssima del Poble

Imagen de la Puríssima del Poble, de propiedad municipal, obra del escultor valenciano Antonio Yerro Feltrer (1842-1911).

Imagen de la Puríssima del Poble, de propiedad municipal, obra del escultor valenciano Antonio Yerro Feltrer (1842-1911). / Gabriel Utiel

Casi cuatro siglos han transcurrido desde que el Consell de Vila-real (lo que en la actualidad es el Ayuntamiento) solemnizara la festividad de la Inmaculada Concepción, en su condición de patrona de la corporación municipal. Una celebración que este lunes se volvió a vivir con fervor, con el traslado de la imagen de la Puríssima del Poble hasta la arciprestal y su posterior regreso al Museu del Pouet del Sant, donde se custodia el resto del año.

Con todo, y aunque todo indica que se institucionalizó la celebración de lo que hoy conocemos como la fiesta de la Puríssima del Poble en el año 1651, esta advocación mariana en la ciudad se perdería en el tiempo. Y es que, como indica el concejal responsable del Arxiu Municipal de Vila-real, Santi Cortells, «si la Mare de Déu de Gràcia es la patrona estimada del pueblo, la Purísima ha sido, a lo largo de los siglos, patrona de la corporación municipal, es decir, del gobierno de la ciudad».

Imagen del acta del acuerdo el Ayuntamiento de 1728 en el que se menciona una intervención en las andas de la Puríssima municipal.

Imagen del acta del acuerdo el Ayuntamiento de 1728 en el que se menciona una intervención en las andas de la Puríssima municipal. / Arxiu Municipal de Vila-real

Como apunta Cortells, «la documentación conservada en el Arxiu Municipal de Vila-real y la bibliografía especializada muestran que, desde los siglos XVII y XVIII, la Purísima Concepción es ya objeto de una fiesta propia vinculada al Consell (consistorio). Estudios como los de José María Doñate, La fiesta de la Puríssima del Poble, basado en los libros de actas municipales, explican como el municipio organiza y participa en los actos religiosos dedicados a la Inmaculada, y como esta fiesta va adquiriendo un carácter cívico e institucional muy marcado».

Movimiento inmaculista

De hecho, el movimiento inmaculista tuvo un claro exponente en el Reino de València varios siglos atrás. Y en Vila-real, se reforzaría más si cabe esta vinculación con la creación de la Congregación de Hijas de María Inmaculada, a la vez que se mantenía la celebración de la Puríssima del Poble y la presencia constante de la corporación municipal en los actos para conmemorar el 8 de diciembre, como testimonios vivos de un patronazgo que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su sentido original.

Artículo de Josep Miquel Francés, publicado en el periódico 'Mediterráneo' en diciembre de 1983, sobre el patrimonio histórico de Vila-real en torno a la Purísima.

Artículo de Josep Miquel Francés, publicado en el periódico 'Mediterráneo' en diciembre de 1983, sobre el patrimonio histórico de Vila-real en torno a la Purísima. / Mediterráneo

Y es que la batalla por el dogma de la Inmaculada Concepción fue una larga disputa teológica entre franciscanos (defensores fervientes) y dominicos (reacios, como Santo Tomás de Aquino), donde los primeros argumentaban que María nació sin pecado original y los segundos temían que esto comprometiera la singularidad de Cristo como único ser humano sin pecado, hasta que el Papa Pío IX la proclamó dogma en 1854, zanjando el debate.

La batalla por el dogma de la Inmaculada Concepción fue una larga disputa teológica entre franciscanos (defensores fervientes) y dominicos (reacios, como Santo Tomás de Aquino), donde los primeros argumentaban que María nació sin pecado original y los segundos temían que esto comprometiera la singularidad de Cristo como único ser humano sin pecado, hasta que el Papa Pío IX la proclamó dogma en 1854.

Fueron tiempos de disputa teológica que, incluso, no sería descabellado pensar que podría ser el germen de la dicotomía que se vive en Vila-real con dos entidades marianas muy arraigadas en la sociedad local, como son la Asociación de Hijas de María del Rosario y la Congregación de Hijas de María Inmaculada que, en estos momentos, está en plena celebración de sus fiestas anuales. Incluso esa batalla dogmática entre la Purísima y el Rosario que protagonizaron franciscanos y dominicos a nivel mundial se trasladó a la gran pantalla con la película Scoto, el defensor de la Inmaculada.

Identidad, memoria y compromiso

En cualquier caso, en Vila-real, cuando la ciudad mira atrás y se aproxima a los ocho siglos de historia, la Purísima Concepción, en opinión del edil Cortells, "continúa siendo para la corporación municipal un signo de identidad, de memoria y de compromiso. Identidad, porque recuerda la raíz profundamente mariana e inmaculista de nuestro territorio; memoria, porque nos vincula con los jurados y regidores que, siglos atrás, encomendaban la villa a la Virgen; y compromiso, porque invita a los representantes públicos a ejercer su cargo con la máxima rectitud, transparencia y servicio al bien común".

Para el concejal responsable del Arxiu Municipal, "celebrar cada 8 de diciembre, la solemnidad de la Inmaculada como patrona de la corporación de Vila-real es para muchos, en definitiva, una manera de decir que la ciudad quiere que su gobierno, con independencia de creencias personales, se inspire en valores de pureza de intenciones, justicia y servicio desinteresado".

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