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De Kabul a Vila-real: dos hermanos afganos resucitan un horno tradicional

Nasrullah Popalzai y Mohammad Noorzad son los dos hermanos que han apostado por tener su propio negocio, salvando del cierre definitivo una de los establecimientos más conocidos de la ciudad

Vídeo: Nueva panadería en Vila-real

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Toni Losas

Vila-real

Vila-real ha pasado, en tan solo dos décadas, de tener unos 17 hornos y panaderías tradicionales a tan solo siete. No es un hecho aislado porque, en casi todos los casos, no hay relevo generacional y las más que merecidas jubilaciones de los dueños de estos negocios llevan a su cierre definitivo.

Antaño, la gestión de muchos de estos establecimientos pasaba de padres o madres a hijos o de tíos y tías a sobrinos o sobrinas. Pero, los descendientes de esos trabajadores incansables del pan que no faltaba en todas las casas de la ciudad han ido a la universidad o estudiado profesiones para, de alguna manera, huir de un trabajo al que hay que dedicarle horas y horas, día y noche, para poder ganarse, nunca mejor dicho, el pan.

Y una de las última panaderías que ha bajado la persiana recientemente en Vila-real ha sido la de Santiago Ribelles Garrofa, ubicada en el número 21 de la avenida Pius XII. Sin embargo, la casualidad ha hecho que vuelva a abrir sus puertas, gracias a la apuesta de dos jóvenes migrantes que, años atrás, salieron de Afganistán para escapar de un régimen autoritario y buscarse un futuro en libertad.

Nasrullah Popalzai y Mohammad Noorzad son los hermanos que, tras hacer otros trabajos, han dado un paso más para emprender su propio negocio, conservando el nombre y la esencia del que fuera el Forn de Garrofa.

Llegada a España

Llegaron a España en el 2021 y, tras nueve meses aquí, quisieron probar suerte en Alemania, donde residen sus familiares. Pero , en el 2025 regresaron a estas tierras y se establecieron en Onda y Castelló. Fue entonces cuando se interesaron por reabrir la panadería de Garrofa, en Vila-real, conservando su denominación tradicional.

Nasrullah tiene 38 años y es padre de tres hijos. Se licenció en Lengua y Literatura en la Universidad de Kabul y domina siete idiomas: inglés, castellano, alemán, turco, urdu, pastún y persa, estos dos últimos hablados en Afganistán. Y, entre los diferentes empleos que ha tenido hasta el momento fuera de su tierra natal, está la de actor, por cuanto ha formado parte del reparto de la serie Unidad Kabul, de Movistar, en algunas de sus temporadas. Mientras, Mohammad tiene 29 años y es licenciado en lengua china, de manera que, además, de este idioma y los dos afganos (pastún y persa), también domina el castellano y el inglés. Y, ahora, poco a poco, se esfuerzan en añadir el valenciano a este compendio de lenguas.

Aprender desde cero

Ambos reconocen que no tenían la más remota idea de cómo hacer pan, pero solo necesitaron dos semanas para aprender por internet y practicar en casa cómo elaborar la variedad de panes que salen de su obrador, ya que, a parte de la barra y las hogazas tradicionales, también ofertan otros que son típicos de otros lugares del mundo, como su pais natal, Afganistán, Turquía o Marruecos.

Una oferta que complementan con otros productos, como cocas, empanadas, magdalenas o bizcochos. «Todo lo que elaboramos, lo hacemos con productos cien por cien naturales, sin añadirles ningún mejorante ni nada», explica Nasrullah, quien muestra su agradecimiento al vecindario, «porque nos han acogido muy bien, de manera que estamos muy contentos por la buena respuesta de la gente a nuestros productos».

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