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Becsa lidera la valoración para ejecutar la obra antiinundaciones de Vila-real en la zona de Molí Nou

La constructora presenta una baja del 5,12% sobre los 237.115 euros del presupuesto de licitación y se sitúa por delante de Ancosal y FacsanLos trabajos tienen una duración establecida de cinco meses

Imagen de archivo de octubre del 2025, durante uno de los episodios de fuertes lluvias que volvieron a  inundar el vial de acceso a Molí Nou.

Imagen de archivo de octubre del 2025, durante uno de los episodios de fuertes lluvias que volvieron a inundar el vial de acceso a Molí Nou. / Toni Losas

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Vila-real

Becsa se sitúa en primera posición para hacerse con las obras del tanque de tormentas de la calle Riu de Vila-real, una infraestructura con la que el Ayuntamiento pretende solucionar los problemas recurrentes de inundaciones en el acceso a la zona residencial de Molí Nou. La constructora encabeza la valoración de las tres empresas que han concurrido al procedimiento, en el que también han presentado oferta Ancosal y Facsa, según consta en el documento de la mesa técnica de valoración.

La mejor posición de Becsa se sustenta básicamente en su propuesta económica, que contempla una baja del 5,12% sobre el presupuesto base de licitación, fijado en 237.115 euros, IVA incluido. El proceso administrativo todavía debe completar los trámites correspondientes antes de que se produzca la adjudicación definitiva.

Las obras forman parte del proyecto de mejora, modernización y dotación de infraestructuras y servicios del área industrial Zona Norte de Vila-real y cuentan con un plazo de ejecución previsto de cinco meses. La actuación se concentra en la calle Riu, uno de los principales puntos negros del municipio cuando se registran precipitaciones de cierta intensidad.

Tres empreses pugnen a Vila-real a una obra clau contra les inundacions a Molí Nou

El problema se repite desde hace años. La baja cota del vial provoca que el agua se acumule hasta dificultar o incluso impedir el acceso a Molí Nou, donde existe un núcleo de viviendas situado entre las industrias próximas al Camí Vell d’Onda a Castelló y el río Millars. El pasado mes de marzo, un nuevo episodio de lluvias volvió a inundar este acceso y puso otra vez de manifiesto la necesidad de actuar. Mediterráneo informó entonces también de que los estudios técnicos habían obligado a reconsiderar la solución inicialmente prevista por el riesgo que las excavaciones suponían para algunas viviendas.

Depósito en el subsuelo

La solución que finalmente salió a concurso consiste en la construcción de un depósito de retención en el subsuelo. El tanque almacenará temporalmente el agua de lluvia para favorecer su infiltración en el terreno, evitando sobrecargar el alcantarillado y descartando el vertido directo a la Séquia Major.

Una inversión prioritaria que ha requerido modificar el plan inicial

Llegar a la propuesta finalmente adoptada para poner una solución a la inundabilidad de parte de la calle Riu y, en consecuencia, acabar con los problemas de accesibilidad del vecindario de la zona de masets de Molí Nou cuando se producen precipitaciones de cierta intensidad, ha requerido modificar el planteamiento original. La primera alternativa contemplaba un colector con vertido a la Séquia Major, pero el Ayuntamiento comprobó posteriormente que no disponía de autorización de la Comunitat de Regants para llevar a cabo esa descarga.

A ello se sumaron los problemas detectados en el subsuelo. Las catas efectuadas junto a las viviendas de la calle Riu alertaron del riesgo que suponía abrir una zanja de varios metros de profundidad para colocar una tubería de 800 milímetros, hasta el punto de que los técnicos advirtieron del peligro para la estabilidad de las construcciones colindantes. Esa circunstancia obligó a abandonar aquella solución y diseñar la alternativa del tanque de tormentas, que ya se ha ejecutado con éxito en otras zonas con problemas de inundabilidad.

El proyecto es además una de las inversiones prioritarias para mejorar el área industrial de la zona norte. La actuación se vincula a las ayudas de la Generalitat para modernización de áreas industriales, aunque el Ayuntamiento tendrá que asumir parte del coste después de la reducción de la financiación autonómica inicialmente prevista.

De hecho, desde el consistorio inciden en que todo indica que la Generalitat aplicará un recorte de un 15% a las subvenciones concedidas, «como ya han hecho en otros municipios», lo que obligará a aumentar la aportación de la ciudad.

Con la valoración de las ofertas ya avanzada y Becsa en primera posición, el consistorio da ahora un nuevo paso administrativo para poner en marcha una infraestructura largamente esperada en Molí Nou y tratar de evitar que cada episodio de lluvias intensas deje intransitable la calle Riu y aislados temporalmente a sus residentes.

Además, sobre el depósito se instalará un pavimento drenante o poroso, destinado a facilitar la captación del agua directamente desde la superficie. El proyecto incluye la modificación de la conexión con el colector principal, mediante un nuevo pozo y una arqueta, así como mecanismos para impedir el retorno de aguas residuales hacia la calle Riu cuando la red alcance su máxima capacidad.

Antes de comenzar las excavaciones deberá realizarse una prospección con georradar para localizar las canalizaciones de gas, agua, electricidad y el resto de servicios existentes debajo del vial.

La actuación encaja en el objetivo municipal para la Zona Norte, un área industrial de 689.445 metros cuadrados, donde una de las prioridades es mejorar la gestión de las aguas pluviales.

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