Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

VILLARREAL CF

La crónica | El Villarreal despide el 2021 goleando al Alavés en velocidad 5G (5-2)

El Submarino golea al equipo de Javi Calleja con un gran fútbol y un guion de suspense tras el grave error de Pau en el 2-2

Los jugadores del Villarreal celebran uno de los goles de Boulaye Dia en el partido de este martes ante el Alavés.

Espectacular cierre del 2021, el año mágico del Villarreal CF, se marchaba a ritmo de un fútbol con conectividad 5G, eléctrico, vibrante, alegre, mágico y cuántos adjetivos quieran ponerle. Una goleada al Deportivo Alavés (5-2) que tuvo un flashback de recuerdo de errores anteriores que acabaron mal, con un regalo en la jugada del 2-2 que dejaba vivo a un rival superado desde el inicio, pero que recibió con agrado el error fatal de Pau Francisco Torres. Al final todo fue como un nudo en un guion de suspense para un desenlace feliz. El Submarino ha concluido el año como un ciclón y sigue su remontada hacia la parte noble. Poco a poco, pero con paso firme. Un Villarreal top.

Las diferencias entre el equipo amarillo y el conjunto vitoriano son demasiado notables. Y así quedaron en evidencia en la Cerámica, porque el Submarino asumió el control del partido desde el principio, y en algunos instantes formó un rondo con los jugadores vascos en todo el campo.  

Unai Emery optó por hacer pocos cambios en el once, posiblemente mascullando que cuando las cosas van bien, lo mejor es no tocarlas. Solo Trigueros y Samu Chukwueze eran las caras nuevas respecto al brillante triunfo de Anoeta. El resto, la unidad A del técnico vasco, que mantiene un equipo base con 13-14 futbolistas. 

Un ataque demoledor

El Submarino da miedo en ataque. Posee tanto pólvora que casi es una amenaza constante de explosión en cada partido. La gran suerte para los amarillos fue que el rival, fiel a la filosofía de Calleja, no aterrizó en la Cerámica con la idea de fortificarse atrás y esperar a verlas venir. Esa idea holística del todo para el ataque del conjunto vasco, junto con el hecho de que tenga una de las plantillas más débiles de Primera División, contribuyeron a que en algunos momentos, el Villarreal parecía divertirse a los mandos de la play, más que estar jugando un partido de fútbol contra un rival de su categoría.

Con todo, Chukwueze se sumó a la fiesta del talento groguet y se convirtió en un mal sueño para Calleja. El Villarreal disfrutaba moviendo el balón de un lado a otro y se gustaba con detalles al primer toque dignos del FIFA 21 más que del fútbol real. 

Este es el mapa de calor sobre el césped de los protagonistas del partido

Pura fantasía la jugada del 1-0. ¿Se imagina a Parejo, Samu y Gerard haciendo paredes con el balón en el aire sin dejarlo caer y con el 7 groguet empalando la pelota a la red? El gol fue un Picasso en versión futbolística. Y continuaron gustándose los de Emery. 

Chukwueze no paraba de hacer slaloms por la banda. Parejo movía el balón con la misma delicadeza que un violinista toca su instrumento. El Alavés ni siquiera había pisado área. Y pronto cayó el 2-0, también merced a una delicatessen de Boulaye Dia, tras una pared con don Manuel Trigueros, otro artista ilustre de este Submarino.

Un desenlace demasiado movido

El partido parecía encarado a una goleada. Por lo que ofrecía el Villarreal y por la candidez del rival. Sin embargo, una vez más, el visitante de la Cerámica sacó demasiado provecho de lo poco que había ofrecido. Y Pere Pons acortó distancias casi en la postrimería del primer tiempo. Cien por cien de efectividad y la repetición del milagro de la multiplicación de los panes y los peces, porque marcharse con 2-1 al descanso casi era una broma. 

Pero de la broma del 2-1 se pasó al chiste de mal gusto que fue la jugada del empate. Otro error monumental, uno más de los que le han costado un chorro de puntos a los amarillos, concluyó en el 2-2 de Joselu, quien solo tuvo que aprovechar el errático pase de Pau para batir a Rulli, muy alejado de su posición en la portería, aunque sorprendido por una acción inesperada. 

A este Villarreal le va la marcha. El regalo espoleó a los amarillos que se conectaron en velocidad 5G al partido y arrollaron por momentos a un Alavés que basa su suerte en Joselu, pero que posee pocos recursos. Dia, quien con espacios por delante es un peligro, encaró al límite de la posición legal a Pacheco y le batió en su salida. El 3-2 no bastó. Otra acción eléctrica de Alberto Moreno, que acababa de entrar, acaba con un tacón de Dia que Yeremy Pino empuja a la red con toda su alma. Al Submarino ya no lo paraba nadie. Los amarillos tenían hambre de goleada para despedir el año y Gerard marcó el 5-2, y su gol número 31 en el 2021. El campeón de la Europa League ha vuelto a ritmo de fútbol y goles

No te pierdas los goles en formato 'Goal Replay'

Compartir el artículo

stats