En plena sexta ola de la pandemia, los casos de positivos por coronavirus afloran día tras día. El fútbol no es ajeno a ello; por eso, los clubs están blindando a sus equipos de la mejor manera posible. En el caso del Villarreal CF se ha optado por proteger el derecho a la intimidad de sus jugadores y miembros del cuerpo técnico, y no se comunicará el estado actual de la plantilla en toda la semana. Según los protocolos establecidos por LaLiga, los equipos tienen que reportar los casos de covid-19 que tengan, especificando si son futbolistas o miembros del cuerpo técnico y resto de personal vinculado, pero no existe la obligatoriedad de anunciarlos públicamente.

De hecho, aunque la gran mayoría de clubs sí han emitido comunicados oficiales en los últimos días tras volver a los entrenamientos y van haciendo actualizaciones prácticamente a diario, otros como el Athletic Club, el Granada, el Celta, el Mallorca, el Getafe o el propio Villarreal han preferido mantenerse en silencio en este sentido y no han ofrecido ningún dato al respecto. Es más, en el caso del Submarino se ha anunciado que los entrenamientos serán toda la semana a puerta cerrada (los dos primeros días entrenaron en solitario) y tampoco habrá ninguna rueda de prensa oficial hasta que el domingo sea Unai Emery el que dé pinceladas de cómo ha transcurrido la semana en su equipo tras las navidades y cómo afronta el derbi autonómico del próximo lunes contra el Levante en el Estadio de la Cerámica (19.00 horas).

El filial, pendiente del primer equipo

De momento, tan solo se sabe que el Villarreal B regresó a los entrenamientos con apenas 12 jugadores, ya que otros tantos de su plantilla estaban pendientes de las pruebas PCR a las que habían sido sometidos los jugadores del primer equipo, por si el técnico vasco les requería esta semana.

De un tiempo a esta parte, los clubs han dejado de informar sobre el estado de sus jugadores y ofrecer datos concretos sobre lesiones y tiempos de recuperación, preservando el derecho a la intimidad de los futbolistas. La privacidad se ha tornado la nota predominante y la protección de datos ha pasado a ser el principal cobijo de algunos equipos a la hora de dar pistas sobre los jugadores con los que cuenta o con los que no en las previas de sus compromisos. 

Y todo porque son los jugadores los que así lo solicitan, considerando en muchos casos que su valor baja si se encuentran lesionados. Tan solo se pueden comunicar nombres de personas afectadas, tipo de lesión y plazos de recuperación, si el futbolista lo permite al club o lo comunica el mismo afectado en redes sociales.