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El Periódico Mediterráneo

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VILLARREAL CF

La crónica | El Villarreal se hunde en la trampa del Elche (1-0)

Floja imagen de un Submarino sin hambre ni mordiente ante un rival que se lleva el triunfo con un solo disparo en todo el partido

Pau Francisco Torres durante el partido ante la presencia de Carrillo.

Cuando la hora es mala, la jornada es atípica, el rival te asfixia y no pones sobre el rectángulo de juego lo que hay que poner, lo normal es que pierdas, incluso sin merecerlo. Eso mismo ha sucedido este domingo en el Martínez Valero. El Villarreal se hundió en la trampa del Elche (1-0) de Francisco, el nuevo exponente del antifútbol en LaLiga, que fue capaz de cortocircuitar a un Submarino romo, sin alma ni mordiente, al que anestesió a base de golpes y que aprovechó su apatía para ganarle, sin merecerlo, con un zarpazo de Lucas Boyé a falta de 13 minutos, en el único disparo decente de los ilicitanos.

Qué suerte han tenido aquellos que, al margen de tener una televisión cerca con el partido puesto, pudieron degustar una paella y disfrutar de la soleada hora de la comida dominical en un maset, chalet, apartamento o casa de campo. Al menos lo gozaron. Eso sí, quienes estuvieron en sus domicilios habituales, a buen seguro que tras el descanso, con la comida en el estómago, cayeron en el maravilloso mundo de la siesta, en la que España es un país exportador. Porque lo que se vio sobre el césped del Martínez Valero fue un espectáculo soporífero, lo menos parecido a un partido de fútbol de élite.

Son las cosas del nuevo fútbol, lo de jugar un domingo en el que no hay jornada de LaLiga y hacerlo el día de la paella por excelencia en la Comunitat Valenciana y a la hora de la comida y entre dos equipos valencianos. ¡Chapeau! Si a todo ello le añades las bajas y que las plantillas estás asoladas por lesiones y casos positivos de coronavirus, pues el resultado fue el que fue. Un partido pésimo.

Con nueve bajas

El Villarreal planteó y jugó el partido como pudo. Asolado por las nueve bajas con las que contó ayer, Unai Emery tuvo que citar hasta a seis futbolistas del filial. La ausencia más llamativa e inesperada fue la de Manu Trigueros, en un nuevo partido sin Arnaut Danjuma. El técnico amarillo dibujó un 4-4-2 en el que ubicó a Moi Gómez y Alberto Moreno en las bandas de una medular que intentaban comandar Capoue y Parejo, con una atípica pareja de delanteros: Gerard Moreno y Yeremy Pino.

Los amarillos hicieron lo que pudieron ante un rival que, desde la llegada de Francisco Rodríguez al banquillo, se dedicó más a destruir que a intentar generar fútbol, especialmente en una primera mitad que fue bochornosa. Los ilicitanos se dedicaron a tirarse al suelo, a protestar y a encender los ánimos de un público demasiado enfurecido con el colegiado, Pizarro Gómez, con el que habían cuentas pendientes. Porque en el duelo de ayer no hubo nada polémico en contra del Elche y sí mucho antifútbol por su parte ante un Villarreal que en los primeros 45 minutos no apareció.

El primer acto se cerró sin disparos a ninguna de las dos portería, con tan solo una falta del local Gumbau que salió por encima del marco de Rulli como ocasión. El segundo acto comenzó con un guion similar, el Submarino con mayor posesión, como en el primer acto, pero casi siempre estéril. Parejo no encontraba las líneas de pase para un vigiladísimo Gerard, y las que sí que encontró, para Yeremy, se diluyeron en regates fallidos del canario.

A medida que avanzaban los minutos, el cansancio y los nervios comenzaban a aparecer y el Villarreal buscó el tanto del triunfo a base de fogonazos. En uno de ellos, Yeremy sorprendió a una dormida defensa tras un saque de banda, pero su mano a mano fue desviado por el meta Edgar Badía en un balón dividido.

Correcalles y golpe mortal

El partido entró en una fase de correcalles e intercambio de golpes. Y fue el equipo más duro el que golpeó. Lucas Boyé aprovechó una pérdida de Gerard y un desajuste de Albiol y Pau para fusilar a Rulli desde la frontal del área. Un error. Un gol en contra. El 1-0 caía en el 77 como un mazazo. Tan triste como cierto. Intentó reaccionar el Villarreal, ya con Jackson, Iborra, Pedraza, Mario y Raba en el campo. Pero apenas un cabezazo de Yeremy y un remate flojo de Gerard inquietaron la portería de un barraquero Elche. El Submarino naufraga en el Martínez Valero en, quizás, el partido más flojo de la temporada.

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