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El Periódico Mediterráneo

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VILLARREAL CF

La crónica | El Villarreal pierde dos puntos ante el Sevilla por su falta de 'punch' y Gil Manzano (1-1)

Su superioridad no se plasma en goles y en el 96’, el conjunto hispalense empata con el árbitro, Gil Manzano, de protagonista

Foyth, Rulli y Albiol se encaran con Gil Manzano, árbitro del Villarreal-Sevilla. Manolo Nebot Rochera

Sin goles no hay paraíso. El Villarreal CF fue mucho mejor que el Sevilla FC, superior durante todo el partido, pero ahora mismo es un equipo falto de punch en ataque y por eso no ha pasado este domingo el empate cuando tenía el partido ganado (1-1). Con apenas dos tiros a puerta, el conjunto del Nervión privó de dos puntos de oro para el Submarino. Mención a parte merece Gil Manzano, cuyo arbitraje dejó mucho que desear en La Cerámica una vez más. Sibilino en las faltas y obviando un claro penalti a Capoue. El gol de Kounde en el descuento con el portero sevillista sumado al ataque y tocando un balón que el central francés envió a la red en el último minuto del descuento entre una nube de jugadores, deja la lucha por la Europa League y la Conference abierta para cuatro equipos.

Tres plazas que deben dirimir Betis, Real Sociedad, Villarreal y Athletic. El equipo de Unai Emery depende de sí mismo, pero con un calendario difícil y cuya lucha se ha complicado con el inmerecido empate ante el Sevilla. La sombra de Gerard es muy alargada y hay que buscarle una solución de urgencia, que pasa por recuperar a Alcácer o reactivar a Dia. El gol de Lo Celso no fue suficiente.

Partido de alta exigencia

La Champions dejó un subidón emocional de grandes dimensiones y el principal trabajo de Emery era conseguir que sus jugadores se conectaran a la otra Champions del Villarreal: lograr la clasificación para Europa vía Liga. Antes de lo psicológico estaba el aspecto físico y la alta exigencia competitiva solo dejó una víctima: Gerard Moreno. Yeremy tampoco se recuperó, pero el resto de jugadores clave como Albiol, Coquelin o el mismo Foyth estaban en condiciones de jugar. En lo que se refiere a la motivación, la actitud para ganar que exhibieron los héroes de la Champions era la óptima para competir, y ganar, a un rival que ya tenía su objetivo competitivo casi logrado, aunque la certificación matemática le llegaba con una victoria en la Cerámica. Y el tercero punto clave, la conexión con la grada, también mantuvo un buen nivel.

Solo faltaba que todos los indicadores positivos enfocaran el objetivo. La entrada en el partido fue buena por parte del Villarreal ante un gran equipo como el Sevilla. El control del juego lo marcaba Parejo, síntoma de dominio groguet, pero Dia apenas tenía presencia y Chukwueze en esporádicas intervenciones, indicadores a su vez de que las llegadas se estrellaba en el muro Kounde-Diego Carlos y también señal de que no se acaba de estar fino en los metros finales.

Ocasiones claras en el primer acto

A pesar de todo, el equipo de Emery dispuso de hasta tres buenas ocasiones de gol en el primer tiempo, por el papel de espectadores de Gero Rulli. La primera en un tiro desde 20 metros de Chukwueze, repelido por el travesaño El segundo, un remate de cabeza de Pau, desactivado por Bono. Y, el tercero, también evitado por el portero marroquí del Sevilla a respuesta de un disparo de Lo Celso.

El Sevilla vivía feliz con un empate que ni le daba ni le restaba, le servía para mantener su estatus. Pero para el Submarino la victoria vital para postularse para una plaza para la Europa League. Al Villarreal le volvió a faltar Gerard Moreno, léase gol, es decir, un referente en ataque.

Boulaye Dia es un delantero de espacios, pero le cuesta interpretar el fútbol colectivo y también jugar de espaldas a la portería. El senegalés está lejos ahora de interpretar el estilo de juego del Villarreal. Con ese hándicap, la apuesta ofensiva se reducía a las genialidades de Chukwueze, pero también a su toma errática de decisiones en los metros finales, cuando en décimas de segundo se puede lograr, o fallar, una ocasión de gol.

Falta de punch en ataque

En definitiva, el déficit de punch en ataque estaba privando a los amarillos de una victoria más que merecida por fútbol ante el Sevilla. Y hasta el VAR sacó la escuadra y el cartabón para anular un gol en propia puerta de Kounde. 

El Villarreal siguió buscando la victoria con tanto empeño como desacierto en el área rival. Y tuvo que ser Lo Celso con un remate acrobático quien en el 86 iluminara el camino de un triunfo que era de oro. Pero 10 minutos después, el Sevilla a la heroica con Bono de delantero aguó la fiesta. Volaron dos puntos de oro, pero Europa sigue dependiendo de sí mismo para los amarillos. Final de Hitchcock por Europa.

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