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El Periódico Mediterráneo

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VILLARREAL CF

La crónica | El Villarreal apaga el infierno de Split con dos fogonazos letales (0-2)

Un dormido Submarino sabe sufrir para, a la contra, apear al Hajduk con goles de Pedraza y Chukwueze

Los jugadores del Villarreal se felicitan tras el primer gol del partido, marcado por Pedraza antes del descanso. STR

El Villarreal CF optará esta temporada a un nuevo título europeo. Con más sufrimiento de lo previsto, el conjunto amarillo apagó con dos fogonazos el infierno de Split, para dejar en la cuneta a un buen Hajduk (0-2) que vendió muy cara tanto la derrota como la eliminatoria. Los goles de Pedraza y Chukwueze, que llegaron cuando más duele, al final del primer acto y al inicio del segundo, sirvieron para sellar el billete para la fase de grupos de la UEFA Europa Conference Legue, con un global de 6-2 para los groguets en el play-off de acceso.

Después de ganar la Europa League en el ejercicio 2020/21 y de alcanzar las semifinales de la Champions League 2021/22, nueva reválida para el Villarreal, ahora en la Conference, siendo el primer club español de toda la historia que la dispute.

Unai Emery, al margen de la importancia del partido, siguió aplicando su política de rotaciones, en busca de que sus futbolistas vayan cogiendo su pico de forma más óptimo. El técnico de Hondarribia volvió a apostar por la pareja de centrales Mandi-Cuenca, alineó de inicio a Parejo y Coquelin en el doble pivote y oxigenó las bandas con Kiko Femenía (primera titularidad oficial), Chukwueze y Baena, con Lo Celso de enganche y Jackson como único delantero.

La apuesta era la correcta sobre el papel, pero la realidad fue otra bien distinta. El Villarreal salió frío, muy frío, todo lo contrario que su rival, un Hajduk que salió a tope desde el pitido inicial y que convirtió la primera mitad en un acoso y derribo constante.

Aunque el primer aviso lo dio el Submarino, tras una jugada en la que Álex Baena no acertó a embocar cuando lo tuvo todo a favor. Replicó Livaja, el más activo del ataque local, advirtiendo a los groguets de los que se les venía. La medular amarilla hacía aguas, con Parejo demasiado lento y un desconocido Coquelin, errático en controles y jugando con una marcha menos que sus rivales. Mientras que Mandi y Kiko Femenía tuvieron demasiado trabajo y más de una imprecisión ante la presión asfixiante del rival.

Tempestad y calma

Tocaba sufrir en un primer acto en el que los amarillos no eran capaces ni de dar tres pases seguidos ni saber dormir y dominar el juego. La presión del Hajduk se tradujo en constantes pérdodas del Villarreal y hachazos casi letales en forma de contra, en especial pasado el cuarto de hora, donde Sahiti, Biuk y Livaja, en dos ocasiones, no estrenaron el marcador de milagro. Hasta la media hora de juego el equipo de Emery parecía una caricatura de lo que realmente es.

Pero, por fortuna, después de la tempestad vino la calma... en forma de gol. Llegado el 37 de juego, una contra que dirigió Lo Celso, abriendo a la izquierda a un Pedraza que, con la derecha, tras un primer rechace rival, anotaba un golazo a palo cambiado (0-1). Una bálsamo de tranquilidad con el que se llegó al descanso.

Sentencia y relax

El segundo acto fue otro cantar. Emery dio entrada a Capoue, pese a estar tocado, por el desdibujado Coquelin, y la cosa cambió. Más si cabe cuando, en el 55, Chukwueze, con ayuda del meta Kalinic, establecía el 0-2, sentenciando la eliminatoria.

Un Villarreal que dominó más el juego, sufriendo menos que el primer acto, y que con la entrada de Gerard y Morales pudo incluso golear. El Submarino supo sufrir y estará en la Conference League. 

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