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El Estadio de la Cerámica, de campo de fútbol del Villarreal a icono

Tres años después de su espectacular transformación, el recinto ha resultado ser mucho más que la casa del Submarino

El Estadio de la Cerámica, tres años después de su transformación

Juan Francisco de la Ossa

Juan Francisco de la Ossa

Vila-real

Hace justo tres años, también a escasas horas de la Nochevieja, el Villarreal CF estrenaba la actual configuración del Estadio de la Cerámica, la gran obra con la que el club celebraba su centenario. Lo que antes era solo un campo de fútbol, hoy se ha convertido en un icono mundial. Un lugar de referencia para los vila-realenses (no solamente por los importantes logros deportivos de su equipo), sino para la ciudadanía en general, con una serie de zonas y servicios abiertos a todo el mundo.

Un recinto, además, que no solo se quedó en la impresionante remodelación a caballo del 2022 y 2023, sino que ha demostrado ser un ente vivo, en continua transformación para adaptarse a las necesidades deportivas, tecnológicas, urbanísticas y sociales. El último ejemplo, el de hoy mismo, convertido, esta tarde y noche, en el epicentro de las celebraciones de final de año en sus inmediaciones, proyectándose las campanas sobre su espectacular piel (más información, en la página 14).

Hacia una nueva dimensión

El Villarreal decidió llevar a cabo una reforma integral de su estadio con varios objetivos muy claros:

  • Darle una imagen propia y reconocible.
  • Hacer que la experiencia de los aficionados fuera mucho mejor.
  • Crear un ambiente de fútbol más emocionante.
  • Adaptar las instalaciones a las necesidades de las retransmisiones actuales.
  • Todo ello se planteó, además, buscando una mejor integración del estadio en la ciudad y un mayor respeto por el medio ambiente.

César Azcárate, del renombrado despacho IDOM, fue el arquitecto que plasmó las ideas de la familia Roig a la hora de llevar la casa del Villarreal a una nueva dimensión. Lo hizo, además, con el complicado reto de (re)construir sobre una base e, incluso, ya con el estadio en funcionamiento, una vez los amarillos regresaron a él después de unos meses de obligada mudanza al Ciutat de València.

Azcárate forma parte del equipo de IDOM, la consultoría de ingeniería y arquitectura responsable de algunas de las más importantes transformaciones de estadios en España en las últimas décadas (entre ellas, el nuevo San Mamés, convertido también en referente internacional; y la construcción de la Nueva Romareda).

Todos estos simbólicos proyectos (Vila-real, Bilbao o Zaragoza) están conectados por una misma forma de entender el campo de fútbol contemporáneo: recintos compactos, con una relación directa entre la grada y el terreno de juego, pensados para amplificar la emoción colectiva y reforzar su papel dentro de la ciudad.

Retos

Así lo recoge un artículo reciente de la página web de Arquitectura y Diseño, donde repasa algunos de los desafíos a los que se enfrentaron. Bajo la idea del estadio como generador de atmósfera y como arquitectura urbana, la remodelación del Estadio de la Cerámica ha convertido el hogar del Villarreal en uno de los recintos más reconocibles del fútbol español.

«Un estadio no es solo una infraestructura deportiva: es un espacio emocional», recuerda Azcárate. «En La Cerámica buscábamos precisamente eso: el diseño del estadio es como una olla a presión donde todos se vuelcan para animar al equipo», explica.

La envergadura del proyecto supuso un desafío incluso para un grupo de trabajo con la experiencia de IDOM. Así, habla de un «reto impresionante, porque no era nada fácil». «Tenía una parte muy compleja, que era el propio diseño; y otra igual de exigente: compaginar ese proyecto con la obra», subraya, rememorando que debían ir «tomando decisiones sobre la marcha y, sobre todo, a estar perfectamente coordinado con todo el equipo». Encima, con el añadido de un estadio en marcha.

Vídeo: La metamorfosis del Estadio de la Cerámica en poco más de un minuto

Raül Badenes

Objetivo cumplido

Con todo, el resultado ha sido satisfactorio, hasta para los propios desarrolladores del proyecto: «Se ha conseguido que el estadio funcione de manera unitaria, tanto por dentro como por fuera».

Una de las principales actuaciones fue la cubrición del 100% del graderío a la vez que se conseguía una homogeneización del perímetro y la forma externa del recinto. Además, se instalaron los dos grandes videomarcadores, un nuevo sistema de iluminación deportiva y escénica en alta definición, una megafonía de alto impacto y la instalación de la sky-cam.

Una persona pasea por las inmediaciones del Estadio de la Cerámica.

Una persona pasea por las inmediaciones del Estadio de la Cerámica. / ERIK PRADAS

Para más información de este reportaje, pinche aquí.

Lo dicho, un Estadio de la Cerámica convertido en icono (tanto de día como también de noche), siendo visible y reconocible a muchos kilómetros de distancia.

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