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La crónica: El Real Madrid castiga al Villarreal con demasiado poco (0-2)

Los amarillos siguen sin ganar a uno de los grandes de LaLiga, en un encuentro en el que los blancos aprovechan un rechace y un penalti para ganar

Pepe, contrariado, tras el gol del Real Madrid, con Carreras, Mbappé y Bellingham.

Pepe, contrariado, tras el gol del Real Madrid, con Carreras, Mbappé y Bellingham. / MANOLO NEBOT ROCHERA

Ismael Mateu

Ismael Mateu

Vila-real

Al Villarreal CF se le atragantan los grandes. En una temporada en la que en LaLiga la dinámica y las prestaciones del equipo amarillo están siendo brillantes, un único lunar empaña el notable ejercicio que están cuajando los de Marcelino García Toral: no puede con los tres colosos de Primera División.

Una realidad que reflejan los resultados, hasta la fecha, del Submarino en la presente campaña. Cayó en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid en la primera vuelta, el Barcelona sacó los tres puntos también en su visita al Estadio de la Cerámica y el Real Madrid le ha robado los seis puntos en sus dos enfrentamientos ligueros, y eso que en ambos, los de la Plana Baixa, compitieron bien y mucho.

Pepe encara a Carreras.

Pepe encara a Carreras. / MANOLO NEBOT ROCHERA

Fiel reflejo de ello se vio en la noche de este sábado sobre el césped del coliseo de Vila-real, donde el conjunto groguet tuteó al todopoderoso equipo blanco, con todas sus estrellas sobre el tapete, pero que no pudo sacar tajada ante los de Arbeloa, que aprovecharon uno de los pocos errores del Villarreal para asestarle un golpe nada más iniciarse la segunda parte que, a la larga, fue letal.

Mbappé aprovechaba un fallo en el rechace de Pape Gueye para poner el 0-1, un gol injusto por lo visto hasta ese momento (un partido de empate), que puso muy cuesta arriba la remontada. El 0-2 de Mbappé en el descuento de penalti ya fue mera anécdota.

Un resultado que no reflejó lo vivido en el campo, ya que los amarillos hicieron méritos para no perder y que aleja al Submarino de la pelea por la segunda plaza.

Planteamiento atrevido

Marcelino fue a por el partido. El técnico groguet puso en juego un once ofensivo con un planteamiento atrevido. Con Pau Navarro reemplazando a Mouriño y el regresado de la Copa de África Pape Gueye por el Comesaña, ambos sancionados, el preparador asturiano apostó por un metrónomo como Parejo para el eje de la medular en vez de Thomas Partey y un cuartero ofensivo con Buchanan y Moleiro por bandas y Gerard MorenoMikautadze en punta.

El primer acto fue un intercambio de golpes que, contrario a lo que pudiera parecer, el Submarino puso contra las cuerdas al Madrid, liderados por un genial Gerard. Buchanan y Mikautadze pusieron a prueba el marco blanco, siendo Arda Güler el rival más incisivo.

En el 23’, Marce tuvo que cambiar a Foyth por una lesión en el tendón de Aquiles izquierdo, entrando Rafa Marín, pero los amarillos no se resistieron a las embestidas de Vinícius, Mastantuono y Mbappé. Incluso Pape Gueye pudo emular el gol de Senegal ante Marruecos en la final africana con un trallazo desde la frontal antes del descanso que se fue fuera.

Mbappé celebra un gol, con Pau Navarro detrás.

Mbappé celebra un gol, con Pau Navarro detrás. / MANOLO NEBOT ROCHERA

Demasiado castigo

Con todo por decidir y un Villarreal con personalidad arrancaba la segunda mitad, donde el fútbol volvió a ser cruel, como en la Champions League, con los groguets. En una acción de Vinícius Júnior por la izquierda, tras pase de la muerte hacia atrás en área pequeña, Mbappé aprovechaba el fallo en el rechace de Gueye para batir a Luiz Júnior. Era el minuto 47 y el 0-1 se antojaba como demasiado castigo.

Tocaba volver a empezar por enésima vez en la temporada ante un grande. Pero la moral del equipo, y el físico, se vieron resentidos. Cierto es que Parejo generaba juego, Moleiro, filtraba pases pero costaba. Eso sí, Gerard Moreno tuvo dos muy claras para igualar, pero no estuvo fino en el remate.

Marcelino movió ficha dando entrada a la segunda unidad de artillería con Ayoze, Nico Pepe y Oluwaseyi, además de Partey, pero los amarillos no terminaron de inquietar en exceso a un Madrid que ganó con una versión muy 'light' y que sentenció con el 0-2 de penalti de Mbappé cometido por Pedraza al propio galo, mera anécdota. Otra derrota contra un grande en la que el Villarreal no mereció tan duro castigo. 

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