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El otro fútbol del Getafe que maniató al Villarreal: desde el gol de Mikautadze, solo se jugaron 5:26 y hubo 19 interrupciones

Los de Marcelino, atrapados en la red azulona en el duelo de LaLiga con menos minutos de juego efectivo (42.41)

David Soria fue atendido durante cinco minutos.

David Soria fue atendido durante cinco minutos. / EFE

Vila-real

El Getafe es el rey del «otro fútbol» (interrupciones, pérdidas de tiempo, protestas, simulaciones y faltas tácticas) y el Villarreal CF lo sufrió en sus carnes. Los de Marcelino firmaron uno de los peores partidos de LaLiga, mostrando una tremenda incapacidad para generar en tres cuartos, el primer disparo llegó en el 57... y mostrándose débil en defensa. Pau Navarro, tras el partido, cargó contra el juego del equipo de Bordalás y expresó su indignación en un Submarino que terminó maniatado.

Mikautadze celebra el primer tanto del Villarreal ante el Getafe

Mikautadze celebra el primer tanto del Villarreal ante el Getafe / Mariscal

El dato más llamativo llegó tras el pitido final del colegiado. Un Getafe-Villarreal que ya es historia y no precisamente por su espectáculo (los que lo vieron en casa seguramente conciliaran el sueño en plena hora de la siesta) sino por su falta de continuidad... ya que fue el duelo con menos tiempo efectivo de toda esta Liga ¡con 42 minutos y 41 segundos disputados de los 100:49 totales con tres minutos de añadido en la primera parte y siete en la segunda. Una prolongación que indignó a Marcelino y al entorno amarillo, convencidos de que el descuento debió alargarse hasta los diez minutos, sin contar todo lo que se perdió incluso dentro del tiempo añadido (no hubo el famoso redescuento).

Miguel Sesma, superado

Los equipos de José Bordalás manejan estos escenarios como el alumno de sexto que juega en el patio contra los de segundo… y el colegiado Miguel Sesma, debutante en la categoría, no castigó las excesivas pérdidas de tiempo.

El registro superó a otros dos encuentros con el Getafe como protagonista ante Levante (42:44) y Alavés (43:38), curiosamente partidos que jugó en casa y tampoco perdió. El ritmo fue inexistente: el tramo de juego continuado más largo fue de 1 minuto y 22 segundos, alcanzando las 120 interrupciones en le cómputo global.

Desde el gol de Mikautadze...

Mediterráneo fue un paso más allá y analizó al detalle qué ocurrió desde el gol de Mikautadze en el minuto 75 hasta el final del encuentro, el momento en el que el Getafe llevó su plan al extremo para proteger su ventaja.

Tras el 2-1, David Soria permaneció atendido durante 5 minutos y 24 segundos tras recibir un golpe en la cabeza, enfriando cualquier intento de reacción del Villarreal y desesperando aún más a los jugadores de Marcelino, que cada vez que tenían el balón iban ansiosos a marcar y cometían más errores. De hecho, entre el 75:10 y el 80:35, el balón desapareció, tiempo suficiente para hacer un café antes de que el juego regresara.

En el tramo final de 22 minutos ( 15 minutos más los siete de descuento), ¡solo se jugaron 5 minutos y 54 segundos!. Dicho de otra forma, se perdieron 16 minutos y 23 segundos, repartidos en 19 interrupciones.

El descuento, al extremo

Las faltas constantes, las simulaciones, las asistencias médicas y los cambios se elevaron a otra dimensión en los siete minutos de descuento, donde hubo 10 interrupciones y apenas se jugaron 2 minutos y 20 segundos, terminando de desquiciar a un Villarreal gris que deberá mejorar en los dos inminentes derbis autonómicos ante los necesitados Levante y Valencia si quiere sumar de tres.

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