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Un informe de los Mossos advirtió al ‘Govern’ de los riesgos de la DUI

«El Estado español reaccionaría de forma muy contundente», alertaron tres días antes del 1-O. La policía catalana temía violencia en las calles e incluso que se pudiera declarar el estado de sitio

 

Concentración en el parque de la Ciutadella en apoyo de Carles Puigdemont, el pasado 30 de enero. - Carlos Montañes

L. RENDUELES // J. J. FERNÁNDEZ
09/03/2018

Los Mossos d’Esquadra advirtieron en un informe de que el Estado español «reaccionaría de forma muy contundente» si el Parlamento catalán, «aprovechando la mayoría parlamentaria independentista», efectuara una declaración unilateral de independencia (DUI). La previsión se contiene en un escrito de la Unidad Central de Análisis de Estrategias de Organizaciones (UCAEO), de la Comisaría General de Información de la policía catalana, que fue localizado por la Guardia Civil y figura en la causa que instruye en el Tribunal Supremo el juez Llarena. En el documento se describen las «reacciones políticas que podrían afectar a la seguridad ciudadana» en aquellos días convulsos de octubre.

Si el presidente Carles Puigdemont declaraba la independencia, los Mossos apuntaban que el Estado podía poner «en práctica fórmulas derivadas de la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española (CE), de los preceptos que faculta la ley de seguridad nacional o incluso declarar el estado de sitio recogido en la CE». A pie de página, los Mossos explican que «el estado de sitio es, de los tres estados excepcionales (alarma, excepción y sitio) el que regula las cuestiones que hay que adoptar si se pone en peligro la integridad territorial de España». El estado de sitio, antes llamado estado de guerra, se recoge en el artículo 116 de la Constitución. Debe aprobarlo el Congreso por mayoría absoluta y supone poner la administración de un territorio en manos de una autoridad militar y suspender los derechos fundamentales, excepto el habeas corpus (control judicial de las detenciones).

El informe de los Mossos, fechado el 28 de septiembre pasado, asegura que una respuesta contundente del Estado provocaría varias consecuencias. De un lado, «las entidades soberanistas llamarían de forma inmediata» a ocupar el parque de la Ciutadella, frente al Parlamento catalán, generando un clima de tensión.

Además, los Mossos anuncian que surgiría una «actitud combativa» de la IR (izquierda revolucionaria) con la colaboración de «colectivos anarquistas, el MAC (Movimiento Antifascista Combativo) y el CR (comunismo revolucionario)», que pondrían en marcha «grupos combativos liderados por Endavant y Arran» que llevarían a cabo «práctica combativa en la calle». Esas movilizaciones, según el análisis, «podrían extenderse al terreno universitario, con huelgas de estudiantes y ocupaciones de rectorados por parte del SEPC». (Sindicato de Estudiantes dels Països Catalans).

ENVIAR AL EJÉRCITO / Los Mossos aventuran hasta en tres ocasiones el riesgo de violencia en las calles. Prevén también la huelga general convocada entre los días 3 y 9 de octubre. «Si los incidentes fuesen generalizados, en este escenario, el Estado, si no lo hubiera hecho antes, podría declarar alguno de los estados de excepción que la misma Constitución Española contempla».

Marta Rovira, número dos de Esquerra Republicana, explicó en RAC-1 el pasado mes de noviembre, durante la precampaña electoral del 21-D, que Carles Puigdemont les había trasladado «de fuentes solventes y contrastadas» que, si se declaraba la independencia de forma unilateral, el Estado enviaría al Ejército a Cataluña y se crearía un escenario de «violencia extrema con muertos en la calle». Por su parte, Puigdemont avisó en el Palau de la Generalitat el 26 de octubre: «No estoy dispuesto a ser el presidente que lleva muertos y sangre a las calles, dijimos que no pasaríamos esta línea».

El análisis de la Comisaría General de Información de Mossos d’Esquadra contemplaba otra alternativa a la declaración unilateral de independencia de Cataluña: la posibilidad de convocar unas «eleccions referendàries» que el Govern podría llevar a cabo «bajo la envoltura de unas elecciones autonómicas». Una posibilidad contemplada por Puigdemont hasta el último momento antes de la declaración de independencia del 10 de octubre.

Los Mossos apuntan que esas elecciones contarían con la oposición de la Izquierda Revolucionaria. «Con la incógnita de qué decisión tomaría finalmente la CUP, las opciones independentistas podrían presentarse por separado pero con un punto común en su programa electoral en el sentido de declarar la independencia si se obtienen más de 68 diputados».