Los amantes del ‘esmorzaret’ y del ‘cremaet’ en Castellón, que son (somos) legión, gustan (gustamos) de hacer quinielas sobre los mejores bares en los que degustar estos placeres tan nuestros. En todos estos rankings de los mejores carajillos aparece indefectiblemente Casa Herminia, en La Pobla Tornesa, con su Carajillo Palmero de tamaño XXL como buque insignia. 

Aprovechando este reportaje quisimos que Herminia Safont nos desvelara la codiciada receta del citado Palmero, pero a sus 75 años de edad y después de más de seis décadas trabajando tras la barra de este emblemático bar, mantiene el mismo hermetismo al respecto que cuando ayudaba a su madre en un negocio que lleva abierto desde 1958 y que apenas ha cambiado desde entonces. “El secreto no se dice. Es algo de familia. De hecho, cuando veo que algún cotilla quiere saber cómo lo hacemos y grabarlo en vídeo me pongo de espaldas para que no lo vea”, asegura entre carcajadas con su inconfundible e imperturbable sentido del humor.

La diferencia entre el carajillo normal y el carajillo palmero queda patente en esta imagen. MEDITERRÁNEO

Sin poder desvelar por tanto cómo se prepara el demandado Carajillo Palmero –sí tenemos autorización para publicar sus ingredientes, que son café, azúcar, limón y la bebida que guste el cliente entre ron, coñac, whisky…-, nos centraremos en otras bebidas como el agua. ¿Y qué tiene de especial el agua de Casa Herminia? Si eres ciclista y has acudido en alguna ocasión a este templo del almuerzo de La Pobla Tornesa sabrás a qué nos referimos: “Aquí vienen muchos ciclistas y senderistas. Como son ya casi de la familia saben que debajo de la televisión hay dos neveras, así que si estamos liados en la barra las abren directamente y cogen las botellas que necesiten bien fresquitas, que van por cuenta de la casa. Muchos hasta se ponen cuencos con cubitos para que esté bien fría”. 

La tortilla de patatas de Casa Herminia. No hace falta decir más. MEDITERRÁNEO

Tres generaciones de clientes

Cada sábado en Casa Herminia se beben por tanto cientos de litros de agua, igual que se despachan “un centenar de carajillos por lo menos”, para compensar, dirían algunos... También por semana se utilizan la friolera de unos 500 huevos de media. Y es que uno de los platos más solicitados por la fiel clientela “es la tortilla de patata. A las seis y media de la mañana vengo a preparar tortillas por las mañanas y es famosa entre la gente. Tiene que estar buena porque quien la prueba, repite”. De hecho, el alma máter de este “bar de poble, pero de poble, poble”, como dice con orgullo Herminia, ha servido “a abuelos, hijos y nietos” durante los 60 años de incombustible trabajo. “He faltado algún día cuando me han operado, pero tampoco muchos. Me han operado de todo, pero a los dos o tres días ya estaba aquí otra vez dando guerra”, afirma de nuevo con su contagiosa risa.

El 'cacau del collaret', como mandan los cánones del 'esmorzar' tradicional, junto a un plato de encurtidos que buena parte de la geografía española supondrían un almuerzo completo y en Casa Herminia son solo el aperitivo. @JAUMELIC

Y es que más allá del secreto del Carajillo Palmero, el principal encanto de este típico bar de almuerzos de Castellón está en su gente. En Herminia, en su hija Nuria, su nieta Judith y demás personal que se desvive con una clientela entre la que no faltan rostros conocidos. Bueno, más bien rostro… “Aquí el más famoso de todos los que vienen es Juan Miguel, el peluquero”. Sí, el exmarido de Karina. “Bueno, igual vienen otros más famosos, pero vamos, no sé quiénes son. A quien conozco es a Juan Miguel”, sentencia.

Aquí el más famoso de todos los que vienen es Juan Miguel, el peluquero

Volviendo al plano gastronómico, al margen de las célebres tortillas de patata, en este templo del almuerzo es célebre el plato ciclista, que como se ve en la imagen inferior lleva prácticamente todo lo que puede llevar un almuerzo, desde huevo frito a patatas fritas, longaniza, morcilla, chorizo, queso, jamón, tomate, anchoa, verdura… Y para quien no quiera volver de la ruta con más kilos de los que salió de casa también existe la alternativa del plato ciclista light, que lleva queso, tomate, anchoa, jamón y, cómo no, tortilla de patata. 

Ojo que el plato ciclista 'light', de 'light' quizá tenga poco, pero el plato ciclista es ciertamente más 'consistente' como vemos a la derecha de la imagen. MEDITERRÁNEO

Cocina casera garantizada

Para quien se le peguen las sábanas o prefiera la comida al almuerzo, Casa Herminia está en la categoría de “bares de menú que parten la franquicia del McDonald's entero”, como rimaba ToteKing. Y es que su menú de 9 euros tiene pocos rivales: “Entra todo. Ensalada, cacahuetes, primer plato, segundo plato, postre, café y bebida”. Y entre los platos, “todo es casero. Un día hacemos olleta, otro paella, arroz al horno… Comida de pueblo, nada de finolis”, aclara Herminia por si no nos había quedado claro. 

Aquí todo es casero. Un día hacemos olleta, otro paella, arroz al horno… Es comida de pueblo; nada de finolis

La ‘maestra’ de esta todoterreno fue su madre y para los interesados aclara que abren “de lunes a sábado a mediodía. El menú de comidas es de lunes a viernes y sábados solo servimos almuerzos”. En sus instalaciones caben “unos 50 ó 60 comensales”, muchos de los cuales llegan incluso desde otros países: “Me hace gracia que a los extranjeros les gusta mucho un árbol muy grande que tenemos en la plaza de fuera. Un chico vino y puso un ‘letreret’ para que la gente sepa lo que es, pero yo la verdad que no tengo ni idea”. Herminia, genio y figura.

La fachada de Casa Herminia con el conocido árbol identificado en la actualidad con un 'letreret'. SEGUNDO CARAJILLO