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El Periódico Mediterráneo

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Madres y matronas piden alternativas para mantener la preparación al parto grupal y presencial

Mientras los centros privados las mantienen, los públicos las han limitado a sesiones individuales u ‘on line’, dependiendo de la incidencia de la pandemia en cada momento

Clases de gimnasia al aire libre para embarazadas organizadas por el Ayuntamiento de Almenara. MIGUEL ANGEL SANCHEZ

Matronas y mujeres embarazadas piden alternativas para que la Sanidad pública recupere las clases de preparación al parto o los talleres de lactancia presenciales y grupales pues, de manera intermitente, dependiendo de la evolución en cada momento de la pandemia, se están viendo restringidos o incluso sustituidos por la opción on line, para no cancelarlos por completo, algo que no ha sucedido desde la llegada del covid.

Sobre cómo ha afectado la crisis sanitaria del coronavirus al proceso del embarazo y el parto y los protocolos establecidos para hacer compatibles las prevenciones contra el contagio y la asistencia en el momento del nacimiento se ha hablado largo y tendido en los últimos dos años. Pero la gestación cuenta con diversos programas vinculados con los meses previos y posteriores a dar a luz que también se han visto afectados sin recuperar la normalidad.

Matronas consultadas por Mediterráneo, tanto del área de salud de la Plana de Vila-real como del General de Castelló, recalcan que el servicio asistencial antes y después del parto no se ha visto interrumpido. Desde el confinamiento más estricto, cuando se activaron en cuestión de días grupos de comunicación a través de las redes sociales y talleres telemáticos de todo tipo, han garantizado el contacto de las futuras madres con las profesionales para que recibieran el asesoramiento adecuado en todo momento.

Agravio comparativo

Inciden en que el principal problema es el agravio comparativo que se está produciendo. Mientras la Sanidad pública impone restricciones a este tipo de actividades asistenciales, la privada mantiene la presencialidad, la opción preferida por las mujeres por su componente emocional y porque el contacto personal con las matronas no es comparable al que reciben telemáticamente.

Mientras que en momentos como el actual, el asesoramiento en los centros de salud públicos debe limitarse a visitas individuales, que sí que se prestan, en el ámbito privado no han dejado de prestarse las clases conjuntas presenciales, «lo que genera una evidente desigualdad, pues la mujer que puede permitirse pagarlo las tiene y la que no, debe conformarse con la opción on line», señalan.

Las restricciones tienen que ver con que las embarazadas deberían acudir a los centros de salud, donde se están realizando las pruebas por los posibles contagios de covid-19, pero piden habilitar espacios alternativos

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La prioridad es la seguridad de las madres. Las matronas lo tienen claro, y si la actividad presencial no se desarrolla en estos momentos con normalidad --aunque con restricciones como en cualquier otra--, es porque las embarazadas deberían acudir a los centros de salud, donde se están realizando las pruebas por los posibles contagios de covid-19. Pero consideran que podrían habilitarse espacios alternativos, cedidos por los ayuntamientos, para que esos riesgos desaparecieran.

Matronas y madres coinciden en destacar que este tipo de atención de la Sanidad pública antes y después del parto es fundamental porque de la información que se recibe depende adquirir «mayor autonomía a la hora de escoger qué tipo de embarazo y parto quiere una mujer». Las profesionales insisten en que las madres reciben «tantas sesiones individuales como haga falta, porque en cada visita se ofrece educación sanitaria», pero como las usuarias destacan, el contacto con otras madres en un momento tan crucial puede marcar, y marca, la diferencia.

Pegas a lo privado

Las profesionales lamentan que las constantes restricciones a las que se somete la preparación al parto, que no se están planteando en el ámbito privado, pueden llevar a las madres a buscar una asistencia más completa de pago.

La defensa que realizan colectivos de matronas es que esas mujeres, al no encontrar lo que necesitan en la Sanidad pública, acaban en centros «con mayores tasas de cesáreas, inducciones, episiotomías y menor índice de lactancia», por lo que invitan a reflexionar en la búsqueda de alternativas.

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