El president de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, ha advertido de que España se rompe "porque existe la fractura invisible de la despoblación", a la que es necesario hacer frente porque cuando desparece un pueblo "se pierde una parte del alma de un país".

Puig ha participado en la inauguración del primer Encuentro Nacional de Cátedras y Centros de Estudios sobre Despoblación que se celebra en la Universitat Jaume I de Castellón, en el que investigadores de 17 universidades abordan la evolución demográfica y sus efectos en la prestación de servicios, y las estrategias relacionadas con el dinamismo económico y el empleo en áreas rurales despobladas.

Ha asegurado que hacer frente a la despoblación es crucial pues supone "superar las desigualdades desde el punto de vista personal y territorial", y ha instado a aquellos que "agitan banderas al grito de 'se está rompiendo España'", a que dejen a un lado las banderas y miren los mapas.

"En los mapas, la realidad es que España, si no está rota, está bastante fracturada porque existe la fractura invisible de la despoblación y ahí es donde están las fisuras más grandes", ha manifestado el president.

Ha destacado que el 80 % de los pueblos de 14 provincias está en riesgo absoluto de desaparición, un goteo que hay que frenar.

Puig ha indicado que si cuando se pierde una lengua, "se pierde una parte del alma de Europa, cuando se pierde un pueblo se pierde una parte del alma de un país" y ha dicho que esto "no va de nacionalismo ni de identitarismo, sino de un sentimiento común de pertenencia".

Ha reconocido que "no hay recetas fáciles de aplicar", pero cree necesario trabajar no solo en el diagnóstico sino también en la acción porque "el problema de fondo es el de la igualdad entre ciudadanos" y es necesario "garantizar oportunidades en todos los territorios".

El asesor del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico Ignacio Molina de la Torre ha destacado los pasos que se han dado desde 2018 para hacer frente a la despoblación, que marcan el camino por el que se debe avanzar.

Molina ha abogado por seguir avanzado en la dirección iniciada dando "pasos aunque sean pequeños"; por apoyar la acción política en la ciencia y la academia, y por buscar alianzas que permitan superar coyunturas, pues es imposible afrontar este reto en solitario.

También ha recordado que las competencias claves frente a la despoblación las tienen las entidades locales y las comunidades autónomas, por lo que es necesario entender el principio de subsidiariedad, sin que eso suponga ceder la responsabilidad a otra administración "para que de forma casi heroica intente sobrevivir".

Ha instado además a aprovechar los recursos que llegan del Plan de Recuperación, y ha apostado por un proceso desconcentración de la administración.