El aeropuerto de Castellón vivió el martes una tarde «caótica», según los usuarios. Y es que la aerolínea irlandesa Ryanair se dejó en tierra a más de 70 pasajeros que debían tomar el vuelo de las 18.30 horas hacia el aeropuerto de Stansted (Londres, Reino Unido) desde las instalaciones de Vilanova d’Alcolea. Según ha podido saber Mediterráneo, la Policía Nacional debía realizar el control de pasaportes al tratarse de un vuelo a un país que ya no forma parte de la Unión Europea.

Según fuentes solventes, los agentes de la brigada de Extranjería avisaron de que llegarían más tarde de lo habitual a su puesto, pero lo hicieron unos 20 minutos antes de la hora de salida del avión. Desde Ryanair, por su parte, dan la siguiente explicación: “Debido a la escasez de personal policial en el aeropuerto de Castellón, que provocó grandes colas en el control de pasaportes, varios pasajeros de Ryanair perdieron su vuelo a Londres Stanted (04 de Octubre). Para minimizar las molestias a nuestros clientes, Ryanair organizó rápidamente un viaje alternativo para los clientes afectados. Lamentamos que esta falta de personal policial en el aeropuerto de Castellón, que estaba totalmente fuera de nuestro control, provocara que estos pasajeros perdieran su vuelo y estamos trabajando con el aeropuerto de Castellón para asegurar que esto no se repita”.

La situación retrasó la entrada de los pasajeros que venían de Londres y también la salida de los que tenían su vuelo programado a la capital inglesa. Tanto es así que el vuelo FR8554, que inicialmente estaba programado para las 18.30 horas, acabó saliendo 40 minutos después y lo hizo, además, con una minoría de pasajeros, ya que la aerolínea decidió no seguir esperando. Para sorpresa de los usuarios, los trabajadores de Ryanair comenzaron a decir al pasaje que no podía subir al avión. Este hecho llegó a separar, por ejemplo, a un matrimonio inglés --la mujer había embarcado y el hombre se había quedado fuera del cordón--, que pidió expresamente que dejaran bajar de la aeronave.

Se vivieron momentos de mucha tensión, con el control de pasaportes abierto en ese momento y la aerolínea cerrando puertas.

"¿Quién va a pagar todos los gastos extra que nos ha costado este incidente a los pasajeros, el Ministerio del Interior?"

Una pasajera

Otra pasajera, cuya familia vive en Vila-real, debía coger ese mismo avión para hacer escala en Londres y, desde ahí, volar a Dublín (Irlanda), donde trabaja. Como tantos otros usuarios, se quedó sin viajar. «Ryanair nos decía que no era problema suyo y nadie nos daba una solución. Yo puse la correspondiente queja, pero aquello fue un auténtico caos. Me tocó irme a Castelló de nuevo y ayer pagarme un nuevo vuelo, pero esta vez desde València y directo a Dublín», explicó ayer la afectada, quien se pregunta ahora: «¿Quién va a pagar todos estos gastos ocasionados, el Ministerio del Interior o la aerolínea?».

Otros afectados se quejaron de que Ryanair comenzó a bajar del avión el equipaje de quienes habían facturado. «Les hubiera costado el mismo tiempo dejarnos embarcar a todos», lamentaron.

Al cierre de esta edición, la Policía Nacional no había ofrecido ninguna respuesta institucional al incidente sucedido en el aeropuerto el pasado martes, día en que precisamente se celebraba el patrón del Cuerpo, el Día de los Santos Ángeles Custodios.

"Trabajo en el extranjero y no solo he perdido el vuelo por causas ajenas a mí, sino que me ha tocado pagarme otro billete"

Una pasajera

Por su parte, desde el aeropuerto de Vilanova d’Alcolea señalaron que, dada la situación vivida, intentaron dar la información de la que disponían a la gente afectada y que tuvieran, además, un medio de transporte para poder regresar a la capital de la Plana. «Llamamos a un autobús y a taxis para garantizar el servicio e intentamos dar respuesta a los pasajeros», explicaron desde Aerocas, que no quiso pronunciarse sobre las causas en cuestión.