Un pueblo de Castellón es el tercero con más bares por habitante de España

La Federación Española de Hostelería (FEHR) ha realizado una radiografía del sector de los bares en España

Los bares son un elemento fundamental en la cultura de España, nuestro país no sería el mismo sin estos establecimientos de hospitalidad que acogen diariamente a millones de personas.

Es raro encontrar a un español que no visite al menos una vez a la semana un bar para disfrutar desde un simple café hasta una caña con un tradicional pincho de tortilla.

La Federación Española de Hostelería (FEHR) ha realizado una radiografía del sector de los bares en España. El informe "Benditos bares en datos" revela que en nuestro país existen un total de 101,397 bares, lo que equivale a 2.8 bares por cada mil habitantes.

Este informe ha destacado que Sallent de Gállego, en la provincia de Huesca, es el pueblo con la mayor densidad de bares por habitante en España. Esta pequeña localidad en los Pirineos, ubicada a orillas del Embalse de Lanuza, cuenta con 15.7 bares por cada 1.000 habitantes. Los tres primeros puestos en la lista de pueblos con más bares por habitante en España los completan Comillas, en Cantabria, y Peñíscola, en Castellón.

9,4 bares por cada 1.000 habitantes

La pintoresca localidad de Peñíscola se encuentra entre los primeros puestos en la lista de pueblos con más bares por habitante en España.

El dato concretamente habla de que el municipio cuenta con 9,4 bares por cada 1.000 habitantes, un cifra que se entiende cuando se contextualiza y se pone sobre la mesa el destacado dato del número de turistas que recibe anualmente.

Peñíscola es el destino ideal para las familias

Lucía Bruno

La historia de los bares

La historia de los bares es fascinante y se remonta a la antigüedad. A lo largo de los siglos, los bares han evolucionado desde simples tabernas hasta establecimientos sofisticados y culturales que desempeñan un papel importante en la vida social de muchas culturas en todo el mundo.

En la Antigüedad, los orígenes de los bares se remontan a las antiguas civilizaciones de Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma. Estas culturas establecieron lugares donde las personas podían reunirse para beber vino, cerveza y otras bebidas alcohólicas, a menudo acompañadas de comida. Estos lugares servían como centros de reunión social y a menudo tenían connotaciones religiosas.

Durante la Edad Media en Europa, las tabernas y posadas se convirtieron en lugares populares para que los viajeros descansaran y se alimentaran. Los taberneros ofrecían cerveza, vino y comida a los viajeros y lugareños por igual. Estos establecimientos eran a menudo simples y rústicos.

Con la llegada del siglo XIX y la industrialización, los bares se volvieron más sofisticados. Se introdujeron cócteles, y los bares se convirtieron en lugares de encuentro de la alta sociedad. Surgieron bares icónicos como el "Café de París" en Londres y el "Harry's Bar" en Venecia.

La década de 1920 en los Estados Unidos estuvo marcada por la prohibición, lo que llevó a la creación de bares clandestinos conocidos como "speakeasies". Estos lugares secretos se convirtieron en símbolos de la cultura de la década de 1920 y el jazz.

En el siglo XX, los bares se convirtieron en una parte importante de la cultura de la juventud y el entretenimiento. Surgieron bares temáticos, bares deportivos y clubes nocturnos que ofrecían una variedad de experiencias a los clientes.

En la actualidad, los bares continúan evolucionando. La cultura de la coctelería ha experimentado un renacimiento, con mixólogos creando bebidas innovadoras. Los bares de cerveza artesanal y de vinos se han vuelto populares, y la comida de bar se ha elevado a la categoría de alta gastronomía en muchos establecimientos.