La prohibición de subir al tren en patinete podría extenderse al TRAM de Castelló

La Generalitat valenciana estudia ‘copiar’ una medida que aplicará Renfe a partir del 12 de diciembre

Un usuario de patinete eléctrico junto al TRAM de Castelló.

Un usuario de patinete eléctrico junto al TRAM de Castelló. / ERIK PRADAS

E. Aguilar / C. Pascual

La imagen de un usuario del tren que se sube al vagón con su patinete eléctrico tiene los días contados. Para ser exactos, once. Renfe ha decidido prohibir el acceso de este tipo de vehículos a todos los convoyes, tanto de Cercanías y Regionales como de Alta Velocidad y Larga Distancia. Una decisión que entrará en vigor el próximo 12 de diciembre y que ha generado un profundo malestar entre las decenas de usuarios con origen o destino Castellón y que a diario hacen uso de estos dos medios de transporte para trabajar o estudiar.

En menos de dos semanas ya no será posible acceder al tren con patinetes eléctricos y es muy probable que el veto a este tipo de vehículos de movilidad personal se extienda a otro tipo de transporte público. De hecho, la Generalitat valenciana ya ha encargado un estudio, que se encuentra en fase de elaboración, para analizar la posible prohibición de viajar junto a patinetes eléctricos en el TRAM de Castelló. Así lo aseguran fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio, el departamento que dirige Salomé Pradas y del que depende la gestión de este transporte, aunque insisten en que, de momento, no hay ninguna decisión tomada.

Actualmente, los patinetes y las bicicletas están permitidos en el TRAM de Castelló y la normativa establece que los viajeros portadores de este tipo de vehículos  se responsabilizarán de no causar molestias al resto de los pasajeros ni daños en los vehículos o las instalaciones. Además, tienen que permanecer de pie junto a los espacios vacíos del TRAM, aunque los patinetes irán preferiblemente plegados y, siempre que sea posible, ocultos bajo los asientos.

Y, ¿qué ocurre en las líneas de autobús urbano? Desde el Ayuntamiento de Castelló explican que en los TUCS también se permite el viaje junto a un patinete y, según la ordenanza municipal, tanto los patinetes como las bicicletas deben viajar plegadas, situarse en la plataforma central y estar sostenidas por su propietario. «Hasta ahora no ha habido ningún problema con este tipo de vehículos y, por lo tanto, no nos planteamos modificar la normativa», explica Cristian Ramírez, concejal de Movilidad. No obstante, si en futuro hay quejas o problemas, desde el consistorio no descartan aplicar la medida que ya ha anunciado Renfe.

Incendios de baterías

La prohibición de patinetes eléctricos en los trenes de Renfe, que entrará en vigor el próximo 12 de diciembre, viene fundamentada por "la situación de peligro generada ante incendios de baterías que se han registrado en algunos transportes públicos (por manipulación de la batería, desperfectos por golpes, paso del tiempo, utilización de cargadores diferentes...)".

Esta prohibición no sólo se refiere a los patinetes eléctricos, sino también a los monociclos o cualquier otro dispositivo de movilidad personal eléctricos o dotado de baterías, con excepción de los vehículos de personas con movilidad reducida y las bicicletas eléctricas, según informó la empresa.

La medida se ha adoptado basándose en criterios de salud pública y de seguridad de los viajeros y es similar a otras producidas en distintas ciudades de España y de EuropaSevilla fue la primera ciudad, en 2021, en impedir que los viajeros entraran al Metro con sus patinetes eléctricos en la hora punta los días laborales.

El pasado mes de febrero, Cataluña prohibió tanto el acceso a los vehículos como a las propias infraestructuras (estaciones, andenes…) de transporte público tras la explosión de un patinete en el servicio de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) en noviembre de 2022.

Asimismo, desde el pasado 4 de noviembre está prohibido el acceso de patinetes eléctricos a las instalaciones y vehículos del transporte público de la Comunidad de Madrid cuya gestión sea competencia del Consorcio Regional de Transportes.

En otros países, algunos operadores ferroviarios de Reino Unido e Irlanda, y el Metro de Londres o Hamburgo, también han prohibido el acceso de patinetes eléctricos a sus trenes.

Una vez que entre en vigor la medida, Renfe podrá obligar a un viajero a abandonar el tren si lleva un objeto, equipaje o vehículo que represente un riesgo para la seguridad y el buen funcionamiento de la explotación del transporte, o para la seguridad de los demás viajeros.

En las estaciones de Cercanías gestionadas por Renfe se informará de la prohibición si se detecta a un viajero con patinete eléctrico, e igualmente se podrán hacer inspecciones aleatorias con interventores y agentes de seguridad.