Más empresas se instalan en Castellón que las que se van pese a la crisis industrial

La provincia acumula saldos de entradas y salidas positivos en los últimos cinco años

El territorio mantiene su atractivo pese a las dificultades que vive el clúster de la cerámica

Oficina de una empresa del sector tecnológico, cuya relevante presencia aumenta también en Castellón.

Oficina de una empresa del sector tecnológico, cuya relevante presencia aumenta también en Castellón. / Mediterráneo

Maribel Amoriza

Maribel Amoriza

El atractivo de la provincia de Castellón para la instalación de empresas que llegan de otros territorios de España es constante durante los últimos cinco años, con una suave tendencia al alza. En este periodo, siempre son más las firmas que traen aquí sus sedes sociales que las que se las llevan a otros puntos de España.

Este indicador consolida la posición castellonense como un buen lugar para la actividad empresarial y la inversión. Se trata de una posición estable, que aguanta contra viento y marea y a pesar de la dura crisis de costes que se desató con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, cuyas consecuencias se están trasladando este año incluso a una caída de las exportaciones empujada por las dificultades de las industrias del clúster cerámico, cuyas ventas fuera han mermado, al igual que ocurre con el empleo que ofrecen.

Los datos elaborados por el Decanato en la Comunitat Valenciana del Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España revelan que entre enero de 2019 y el cierre del pasado mes de septiembre, un total de 338 compañías dejaron Castellón para situar sus domicilios fiscales en otros puntos del país, mientras que la provincia recibió a 411, lo que implica un saldo positivo de 73 nuevas firmas.

Los números de 2023

Los números más recientes procedentes de la misma fuente son los de los nueve primeros meses de este año, cuando las salidas son 53, frente 59 entradas, con el resultado positivo de seis empresas más. Ha ocurrido en un periodo de ralentización de la economía y cuando las exportaciones castellonenses a otros países entre enero y agosto han registrado un descenso en valor del 15,7% en relación al mismo periodo de 2022, al pasar de 7.502 millones a 6.323, lo que representa la pérdida de 1.179 millones, de los que la mayor parte la absorben los productos del azulejo

Pese a ello, el mencionado saldo positivo es ya superior al de todo el ejercicio de 2022, cuando fue de cinco e igual al de 2020. En cuanto a 2021, fue mejor, con un saldo positivo de 9. En este repaso al último lustro, en 2019 el resultado positivo fue el mejor, con 65 salidas frente a 115 entradas, como consecuencia todavía del intenso éxodo empresarial por el proceso independentista que arrancó en el ejercicio de 2017.

Origen y destinos

Este año son 11 las compañías que han llegado a Castellón desde Cataluña, mientras que solo se han trasladado dos a ese territorio, situado entre aquellos con los que hay más movilidad empresarial.

En todo caso, Valencia mantiene la primera posición en el ránking, en este caso con un saldo negativo de dos firmas, al contabilizar 22 salidas de la provincia y 20 entradas entre enero y septiembre. Le sigue Madrid, desde donde han llegado para establecer su sede social un total de 15 empresas, mientras que solo han salido nueve. Alicante, Cuenca, Girona, Málaga, Murcia, Sevilla o Navarra son provincias que también han exportado sedes empresariales a territorio castellonense este año.

En cuanto a las razones que hacen que Castellón siga siendo una tierra atractiva para la instalación de empresas tan destacadas como algunas de las que ya trabajan aquí --Amazon en Onda, la refinería de bp, la multinacional química UBE o la proyectada implantación de una planta de amoniaco verde por parte de Ignis en el Grau de Castelló--, el presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) en Castellón, Luis Martí, estima que ocurre «fundamentalmente por nuestra gran cultura empresarial, vocación innovadora y exportadora».

Otro de los elementos que juegan a favor de que este territorio sea un polo de atracción para la actividad empresarial es «nuestra excelente ratio de productividad per capita, entre las mejores de España», añade Martí, quien concluye que, «a pesar de la coyuntura actual, Castellón es una tierra de grandes oportunidades».

En la relación de elementos que convencen a las firmas para operar aquí, se encuentran hechos como que el ecosistema ya creado por el gran peso industrial que existe en la provincia atrae, de hecho, a más empresas, como demuestra el mencionado proyecto de Ignis, que se ubicará junto al eje que supone bp y su ambicioso proyecto de desarrollo de combustibles verdes, como el hidrógeno.

Otra ventaja es todo esto ocurre sin que se trate de una provincia saturada, mientras que las infraestructuras, pese a las muchas carencias, están mejorando en algunos aspectos importantes para el desarrollo empresarial como es el caso de los nuevos accesos a PortCastelló por el sur. La consolidada trayectoria exportadora junto con el alto índice de inversión en innovación que caracteriza el perfil de las empresas castellonenses también ayudan.