+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 

Automóvil

 

Vuelta al trabajo en Castellón

¿Síndrome postvacacional? Conoce las claves para evitarlo

Programar en positivo objetivos alcanzables, cuidar la alimentación, practicar ejercicio y marcarse unas rutinas son los consejos de los expertos

 

La vuelta al trabajo en ocasiones implica apatía, falta de energía, decaimiento o insomnio, incluso irritabilidad. - Mediterráneo

R. D.
14/09/2020

La vuelta al trabajo después de las vacaciones, el estrés, el cambio de estación y los días sin tantas horas de sol acentúan, sin duda, la melancolía y la tristeza en muchas personas. Los profesionales de la salud mental detectan estos días un mayor número de casos de apatía, falta de energía, decaimiento o insomnio, incluso irritabilidad. Es el llamado síndrome postvacacional, muy característico del mes de septiembre. 

El doctor Sergio Arques, psiquiatra del Hospital Vithas Castellón, subraya que "no es una patología como tal, sino un trastorno adaptativo que no suele durar más de 2 o 3 semanas” y agrega “el síndrome postvacacional suele aparecer con la vuelta a la rutina después de un periodo de descanso más extenso de lo habitual, cuando la persona no se ve capaz de responder al alto número de demandas a corto plazo que supone la vuelta a la normalidad (vida laboral, familiar, etc.), pudiendo llegar a mermar el rendimiento y la calidad de vida de  las personas que lo sufren”. 

Todo esto unido a la situación actual, con una gran incertidumbre laboral y el miedo al contagio que se vive actualmente con la covid-19, condicionan sin duda el regreso a la “nueva normalidad” y “en la mayoría de los casos, -comenta el profesional-, pronostican un periodo de adaptación más prolongado y complejo que en otras ocasiones”.

El especialista da las claves para superar estos síntomas y afrontar la vuelta a la normalidad de una manera más optimista. Según explica el doctor Arqués, “es recomendable huir del sedentarismo practicando algo de ejercicio al aire libre, cuidar la alimentación con una dieta mediterránea y saludable, tratar de asegurar el descanso nocturno, marcarse unos tiempos para estructurar el día (por ejemplo, para levantarse, acostarse y para las comidas), y fijarse una serie de objetivos realizables a corto plazo”. “En definitiva, lo más importante, -agrega el profesional-, es intentar con estas pautas que el cambio de las vacaciones al trabajo sea lo menos brusco posible y afrontar con actitud positiva la vuelta a la rutina”.

Motivación y planificación de objetivos 

Normalmente, la adaptación a la rutina implica pocos días, pero hay algunas personas que sienten un estado de tristeza y angustia que si se alarga en el tiempo puede conllevar no solo problemas de depresión o insomnio, sino también problemas de salud como afecciones digestivas o dermatológicas. Por ello, es clave programar en positivo objetivos alcanzables. “Puede ser un buen momento, -agrega el doctor Arqués- para que cada uno de nosotros nos planteemos lo que de verdad queremos en nuestro día a día; marcarnos objetivos puntuales a corto y medio plazo es fundamental como aliciente para avanzar y reforzar nuestra confianza y autoestima, mientras que los objetivos a largo plazo nos van a ayudar a definir cómo nos gustaría organizar nuestra vida. No se trata de objetivos “típicos” marcados socialmente como adelgazar, dejar de fumar o ir al gimnasio, sino los que realmente nosotros nos planteamos a nivel individual como persona”.

Además de los objetivos individuales, septiembre implica un buen momento para planificar actividades. “Planificar conlleva fijar mi atención en los planes y que me centre en la acción de realizarlos. Así que debemos llenar nuestra mente con proyectos que en este momento por pequeños que sean podamos realizar y nos llenarán de motivación al llevarlos a cabo. Hay que aceptar y entender la realidad que vivimos y, sobre todo, entender que estamos ante una situación excepcional y temporal pero que, evidentemente, también nos puede aportar cosas positivas, como por ejemplo interactuar más con nuestra pareja o incluso disponer de más tiempo para aquellas actividades que teníamos olvidadas o a la espera de la ocasión oportuna”, subraya el psiquiatra del Hospital Vithas Castellón.

Rodearse de gente positiva

Las personas se dejan llevar por lo que sienten o padecen los demás y tienden a imitar patrones de comportamiento. “La mejor opción es buscar a las personas que te hacen sentir bien, que te hacen reír o que te dan tranquilidad para volver a tus rutinas con las pilas cargadas. No es un acto de egoísmo -comenta el especialista-, si tú te sientes bien, también harás sentir bien a los demás, por eso aléjate de las personas pesimistas, que te ponen triste, te enfadan, y que siempre están poniendo problemas”.