Las esperadas convocatorias de ofertas de empleo público de la Generalitat para conseguir una plaza como personal funcionario arrancan con pifias. Función Pública tendrá que rectificar alrededor de una veintena de órdenes después de detectar errores de calado que, de no corregirse, podría acabar siendo pasto de los tribunales.

De hecho, la Dirección General de Función Pública adscrita a la Conselleria de Justicia y Administraciones Públicas acaba de recibir varios recursos de reposición de la Federación de Empleados de Servicios Públicos de la UGT para que se rectifiquen varias de las convocatorias al considerar que incumplen la normativa. La conselleria ha asumido ya el error y ha iniciado un proceso de revisión de las convocatorias para solucionar las anomalías.

Básicamente, se revisarán dos cuestiones que tienen que ver con los requisitos exigidos a los aspirantes. Una primera tanda de rectificaciones afectan a tres convocatorias de plazas de Administración Especial, en concreto, puestos de personal médico, psicólogo y veterinario. UGT ha recurrido estas convocatorias porque la conselleria exige el requisito de un máster universitario a los graduados en estas disciplinas cuando la ley les exime de estos estudios adicionales.

Fuentes del departamento de Bravo indicaron que rectificarán y convocarán de nuevo las ofertas eliminando el requisito del máster, aunque no eximirán a otros colectivos como el de arquitectos, tal como reclamaba también el sindicato. En este caso, la conselleria tendrá que volver a convocar la oferta para dar un nuevo plazo a futuros aspirantes que, por carecer de la titulación exigida en un principio, hayan quedado fuera del proceso.

La segunda corrección afecta al conocimiento del valenciano y a alrededor de 16 convocatorias de plazas de los niveles más bajos de la Administración (C1, C2 y agrupación profesional funcionarial). Estos procesos contienen un error de bulto ya que a los aspirantes se les solicita, una vez hayan ganado su plaza, acreditar un nivel de conocimiento de valenciano equivalente al Mitjà, en lugar del nivel Elemental u Oral que, según la normativa les corresponde.

El fallo, también detectado y denunciado por el sindicato UGT, supondría exigir el nivel Mitjà del valenciano a auxiliares de enfermería, ayudantes de limpieza o de autopsia.

Fuentes de la conselleria de Justicia admitieron que es un error y que, efectivamente, tal como se recoge en el Decreto 3/2017 de 13 de enero por el que se aprueba el Reglamento de Selección, Provisión y Movilidad del Personal de la Generalitat Valenciana estos grupos sólo requieren tener los conocimientos de Oral (para el grupo APF) y el Elemental para los grupos C1 y C2.

Sin requisito lingüístico

Con todo, desde el departamento de Función Pública, en manos de Compromís, se apunta que en este caso no será necesario volver a publicar las convocatorias que afectan a más de 400 plazas.

La oferta incluye las de ayudante en atención sociosanitaria, cocina, educadores de educación especial y agentes medioambientales. Explican que, tal como se ha hecho hasta ahora, el conocimiento de la lengua no es un requisito previo para poder presentarse a la oposición, sino una petición a posteriori.

La ley obliga al personal funcionario, una vez gana la plaza, a acreditar su conocimiento de la lengua con una titulación oficial o, en su defecto, pasar un curso para formarse. Con una corrección de errores, indicaron ayer las fuentes consultadas, será suficiente. Eso sí, Función Pública revisará todas las convocatorias publicadas por si este tipo de error también se ha producido en otros procesos.