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abierto de australia

Bautista, un coloso

‘Rober’, tras ganar al ruso Karen Khachanov, accede a octavos, donde espera el croata Marin Cilic

 

Roberto Bautista deja escapar toda la tensión con el gesto poderoso con el que celebró su victoria, en tres mangas, frente al ruso Karen Khachanov. - PETER PARKS / AFP PHOTO

JUANFRAN DE LA OSSA
19/01/2019

Roberto Bautista continúa perfecto en el 2019. Invicto después de ocho partidos, con el título del ATP 250 de Doha a buen recaudo, con víctimas como el suizo Stan Wawrinka, el serbio Novak Djokovic o el escocés Andy Murray, el castellonense ha alcanzado de nuevo su tope en un Grand Slam al colarse en los octavos de final del Abierto de Australia. Después de sus dos maratonianos encuentros previos a cinco sets en Melbourne, ayer despachó al ruso Karen Khachanov (11º del mundo) en solo tres parciales: 6-5, 7-5 y 6-4, en dos horas y ocho minutos.

Ahora, Bautista, que mejorará el 24º puesto con el que llegó al primer grande de la temporada, intentará alcanzar la antepenúltima ronda. Se las verá con el croata Marin Cilic, que eliminó, a continuación, al madrileño Fernando Verdasco en cinco parciales, después de entregar los dos primeros: 4-6, 3-6, 6-1, 7-6(10) y 6-3 (4 horas y 18 minutos).

Rober encabeza el listado de puntos obtenidos en 2019. Bautista, que soportaba una media de cuatro horas de media en cada uno de sus dos partidos anteriores, exhibió su mejor nivel desde el inicio. En media hora decidió el primer set de su lado, después de que en el 10º juego se adelantase 5-4 y 0-40 para aprovechar su primera opción de break.

Bautista, en el cuarto juego del segundo parcial, volvió a asestar un golpe en el marcador. La rotura sirvió para que mandase por 3-1. Sin embargo, Khachanov respondió de inmediato colocando las tablas (3-3). El duelo volvió a apretarse, si bien Bautista fue quien supo equilibrar su juego. Los ocho errores que cometió en el set (frente a 16 de su rival) fueron contrarrestados con 14 golpes ganadores. Un break más, con 6-5, confirmó la ventaja.

Incluso cuando el enfrentamiento le dio la espalda, el castellonense supo reponerse a la situación. Así, fue capaz de darle la vuelta a un 1-3 inicial, para volver a igualar (3-3). Una rotura más (5/14 en total) le concedió un billete a los octavos de final por cuarta vez en su carrera en el Abierto de Australia.

La victoria le permite situarse entre los 10 jugadores españoles de la historia con más presencias en la segunda semana de un Grand Slam, colocándose a una del siguiente peldaño, que ocupa Emilio Sánchez Vicario (11).

Sin duda, uno de los mejores inicios de temporada de Bautista, de 30 años, tras un 2018 marcado por las lesiones y por la repentina muerte de su madre.