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estudio geológico

La acción del hombre ha causado al menos 500 terremotos en 50 años

Minas y presas ocasionan temblores de hasta ocho grados de magnitud. El seísmo producido por el Castor en Castellón no es un episodio aislado

 

Imagen del almacén de gas Castor, situado junto a Vinaròs. - EFE

MICHELE CATANZARO
23/10/2017

Los terremotos causados por el almacén de gas Castor en Tarragona y Castellón no son casos aislados. Decenas de secuencias sísmicas se desencadenan cada año en todo el mundo como resultado de la actividad humana. Las causas son diversas: el colapso de una mina, el peso de un rascacielos, el llenado de una presa, el fracking, etcétera. Los temblores inducidos han llegado a causar muertos y rozar los 8 grados de magnitud, una energía superior a la de la bomba más potente.

Así lo manifiesta el mayor registro de terremotos antropogénicos: una colección de 720 proyectos llevada a cabo entre 1868 y 2016, asociados con secuencias de terremotos. Un total de 498 de estas iniciativas se desarrollaron en los últimos 50 años, concretamente a partir del 1967.

El catálogo se publicó el 4 de octubre en la revista Seismological Research Letters por un equipo de investigadores de las universidades británicas de Durham y Newcastle, por encargo de la petrolera holandesa NAM. «No hay que entrar en pánico, pero tenemos la responsabilidad de investigar y reducir el riesgo», afirma Miles Wilson, geólogo y coautor del trabajo. «La sismicidad tectónica tiene mucho más impacto, pero es inevitable. La antropogénica se puede controlar en parte», argumenta Stanisaw Lasocki, experto del Instituto de Geofísica de la Academia Polaca de Ciencias, no implicado en el proyecto.

TERREMOTOS DISPARADOS 

Wilson y sus colegas han hecho una recopilación exhaustiva de los artículos científicos que alegan una vinculación entre seísmos y proyectos humanos. «Es una base de datos monumental», afirma Antonio Villaseñor, investigador CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) en Barcelona. «Sin embargo, a veces es difícil decir si un terremoto es realmente inducido o no», alerta.

En el caso del Castor, hay pocas dudas, porque los temblores aparecieron justo después del proyecto en una zona que no era sísmica. En otros casos, como los terremotos de Emilia Romagna (Italia) de 2012, no está claro: ocurrieron en una zona donde se extrae petróleo y gas, que, sin embargo, ya había temblado antes. «Mucha parte de la energía liberada en casos como ese es de origen natural. No obstante, la actividad antropogénica podría ser la gota que colma el vaso», replica Wilson. En estos casos, los expertos aseguran que los terremotos debidos a la actividad humana se han «disparado».

La mayor parte de los seísmos ocasionados a causa del hombre se la llevan la minería (37% de los proyectos registrados) y el llenado de presas (23%). En 1989, por ejemplo, el colapso de los túneles de una mina en Alemania generó un devastador terremoto que destrozó el pueblo de Düren, matando a tres personas.

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