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el consell insular ha acogido la oferta con entusiasmo

El islote de S’Espalmador reclama protección tras la presión turística

Los propietarios han rebajado el precio a 18 millones para garantizar que esta joya quede en manos públicas. La familia Cinnamond, propietaria del enclave junto a Formentera, insta al Gobierno insular a que lo adquiera

 

OLGA MERINO
29/08/2016

Los propietarios de S’Espalmador, los hermanos Norman y Rosy Cinnamond Planás, alertan del progresivo deterioro que viene sufriendo el islote de las Pitiusas, en el norte de Formentera, e instan al Gobierno balear a que adquiera esta joya medioambiental como salvoconducto para garantizar su pervivencia. Es más, los dueños defienden que la fórmula más eficaz para garantizar su conservación sería que el propio turismo, el que amenaza con degradarla, cargara con el peso de la financiación. La cuestión pasaría por atraer a viajeros que pagasen una tasa por visitar un entorno natural casi incólume.

El arquitecto barcelonés Norman Cinnamond aclaró el sábado ciertas cuestiones: en efecto, S’Espalmador está en venta, pero no al mejor postor. La familia prefiere que el islote, un enclave de 1,4 kilómetros cuadrados de excepcional valor ecológico, quede en manos públicas, y de hecho lleva más o menos un año en conversaciones con el Consell Insular de Formentera. ¿El problema? Que las arcas de la Administración están sin blanca.

A tal efecto, para facilitar la transacción, los Cinnamond Planás retiraron S’Espalmador del mercado inmobiliario en la Navidad pasada y acaban de rebajar el precio de 24 a 18 millones de euros si adquieren el islote las administraciones, tal vez con ayuda de fondos de la Unión Europea. El precio quedaría en 20 millones si se hiciera la compra a plazos.

DOBLAN EL PRECIO // “Hemos recibido ofertas de compra de particulares de hasta 30 millones de euros -no diré de quién-, pero preferimos que S’Espalmador permanezca como patrimonio de las Baleares; esta isla hay que entenderla”, afirma el arquitecto, cuyo abuelo, el ciudadano británico Bernard Cinnamond James,adquirió el idílico paraje en 1928 por 42.500 pesetas.

El Consell Insular acogió la oferta con entusiasmo y tras un año de gestiones empieza a verlo viable. El viernes confirmó su intención de impulsar la compra, para lo que se reunirá con Gobierno balear. “La voluntad es adquirirlo porque es la única manera de garantizar la preservación de su patrimonio, natural, artístico e histórico. Que no se convierta en un coto privado como el de Khan en la isla de Tago Mago en Ibiza”, razona la diputada autonómica por Formentera, Silvia Tur. H