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El Periódico Mediterráneo

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Henri Bouché

PUNTO DE VISTA

Henri Bouché

Navidades atípicas

El presente ciclo navideño, por la causa de todos conocida, está resultando atípico, pero, pese a ello, las celebraciones han revestido, como siempre, la emotividad habitual, aunque con lagunas profundas y ausencias destacables. Ahora estamos ya en el ecuador festivo y, tras el Nacimiento, quedan el Año Nuevo y la fiesta de los Reyes Magos. Con ello se cerrará este período, esperando que el 2022 nos sea propicio. Y no tardará, pues como decían los antiguos, tempus fugit, el tiempo huye y fluye con inusitada velocidad. Dentro de tres días ya será otro año. ¡Qué vértigo!

Nuestro año nuevo es tan viejo que las antiguas culturas ya lo celebraban con diversos ritos y en distintas épocas. Pero fue el papa Gregorio XIII en el año 1582 cuando fijó el día 1 de enero como comienzo del año en el calendario solar, abandonando, por consiguiente, el anterior de Julio César del año 47 a. de C., que se iniciaba en marzo. En el ámbito religioso cristiano el día 1 de enero recordaba la circuncisión de Jesús, vigente ahora. Y el romano estaba dedicado al dios Jano.

Desde tiempos remotos el Año Viejo ha sido una constante en las culturas y sorprende la variedad de rituales. Uno de ellos, bastante extendido en la antigüedad, es el de la expulsión pública del mal, de espíritus malignos en la población, incluidos sacrificios humanos. Era una limpieza ritual para el año que iba a iniciarse.

La fecha también es variable, según culturas y religiones a tenor del calendario solar o lunar. En España la tradición manda comer 12 uvas, de una en una (tal vez por los 12 meses del año), al sonar las campanadas. Hay, no obstante, otras tradiciones y costumbres muy especiales. Pero, hemos de terminar: ¡Feliz Año Nuevo!

Profesor

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