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El Periódico Mediterráneo

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Óscar Clavell

A FONDO

Oscar Clavell

Seis olas contra cero medidas

Pedro Sánchez y Ximo Puig siguen en su línea de no querer ver la realidad en esta pandemia

Siendo extremadamente benévolos podríamos entender que cuando llegó la primera ola de esta pandemia no estábamos preparados y nos cogió con el paso cambiado. Aunque digo y remarcó siendo extremadamente benévolos, porque según va pasando el tiempo vamos comprobando cómo el Gobierno de España ocultó información muy valiosa, reconocido por toda una vicepresidenta del mismo, que en el caso de aprovecharse para el bien del interés general se hubiesen evitado miles de contagios y, por tanto, miles de fallecimientos en el inicio de esta crisis.

Ha hecho falta una segunda ola, y así sucesivamente hasta seis, para que los españoles sigamos viendo atónitos cómo el máximo representante del Gobierno central sigue mirando hacia otro lado y sin tomar medidas que afecten por igual al conjunto de todos los españoles.

Desde el primer momento, Pedro Sánchez, como Poncio Pilatos, se lavó las manos y, excusándose en la cogobernanza, derivó todo tipo de responsabilidad en las comunidades autónomas que, unas con mayor acierto que otras, han hecho todo lo posible para contener la expansión del virus durante estos casi dos años.

Pero esta última ola, y sinceramente así lo deseo que sea la última, nos ha traído novedades en cuanto a su gestión. Y no me refiero al Gobierno central que sigue en su línea de no querer ver la realidad y, por consiguiente, evitar tomar medidas impopulares, sino en este caso al gobierno valenciano de Ximo Puig que, convirtiéndose en una mala copia de Pedro Sánchez, ha desviado toda la responsabilidad que debe ejercer hacia los ayuntamientos que carecen de medios y no están preparados para hacer frente a este tipo de cuestiones.

Un sinfín de despropósitos

Si ejercitásemos nuestra memoria encontraríamos administraciones, tanto la central como la autonómica valenciana, que abandonaron las residencias de ancianos, dejaron desprotegidos a los sanitarios y al resto de servicios esenciales, decretaron estados de alarma que la justicia ha declarado ilegales, construyeron hospitales de campaña con lonas, condenaron a las actividades económicas a una lenta agonía sin ningún tipo de ayuda, se multiplicaron los anuncios falsos de superación del virus que creaban mayor incertidumbre entre los ciudadanos… y así podría seguir con un sinfín de despropósitos que durante casi dos años hemos sido testigos cada español.

El refranero popular dice que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Significado que se altera en el caso de Pedro Sánchez y Ximo Puig que son capaces de hacerlo hasta seis. Y yo me sigo preguntando de qué ha servido tanto sufrimiento, tantas vidas perdidas, tantos negocios cerrados, tantas familias rotas para que nuestros gobernantes sigan actuando como si no pasase nada y negándose a tomar pautas comunes para todos con el objetivo de superar lo antes posible esta maldita pandemia.

En definitiva, ni en nuestras peores pesadillas podíamos imaginar tener un Gobierno tan nefasto, liderando una situación tan compleja y delicada como la actual. En los momentos fáciles cualquiera sabe dirigir, pero ante las adversidades uno es cuando tiene que demostrar su valía y, evidentemente, es lo que hemos echado en falta durante todo este tiempo.

Deseo que el 2022 venga repleto de salud para todos, porque del resto ya nos encargaremos los españoles.

Diputado del PP en el Congreso

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