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El Periódico Mediterráneo

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Basilio Trilles

BABOR Y ESTRIBOR

Basilio Trilles

La felonía del 25%

Aragonés y la minoría encuadrada en la tropa independentista talibán de Cataluña están de enhorabuena gracias a Pedro Sánchez, el presidente del hígado a prueba de bomba, exento de la exigible lealtad al Estado de Derecho. Como en el chiste en el que el felón borracho de poder atiende el consejo del fiel asesor: «Hay que matar a tu mamá, por el bien de la patria» y el otro contesta: «Pues sí, con lo mayor que está le ahorramos sufrimiento, todos ganamos», entonces se fuma un puro. Matar el castellano en la escuela catalana es cargarse la lengua que unifica la patria, propiciando un pernicioso camino que en la UE debería recordar el peligro de balcanización que en los últimos treinta años tanto ha preocupado en la vieja Europa. El castellano es el idioma oficial de España, y tan español es el catalán, eso que no lo olviden los enmerdadores de la política del oportunismo miserable que ampara a Sánchez en la permanencia numantina al frente de un Gobierno contra natura, en el que tanto los socios de dentro como los de fuera (bilduetarras y golpistas) se necesitan para seguir reptando en el manejo de presupuestos públicos. A eso hemos llegado, a que el señor de la Moncloa renuncie a defender la aplicación de la sentencia judicial del 25% del castellano en el sistema educativo de la Generalitat. El ministro Bolaños, ese curita agnóstico del sanchismo, obra con efectividad en las componendas con los enemigos de España, dirigido por su admirado ventrílocuo.

Sánchez está dispuesto a agotar la legislatura, incluso estirarla, a cambio de lo que sea. Quedan, en teoría, 16 largos meses de entreguismo hacia quienes desean trocear la nación. Largo tiempo para ser testigos de impensables derivas.

Periodista y escritor

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