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Caso Abierto - El Periódico Mediterráneo

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Investigación

La madre del feto hallado en Murcia admite que se provocó el aborto y se enfrenta a una multa

La chica, de 19 años, reconoció antes los investigadores que adquirió en una farmacia un medicamento para interrumpir la gestación, aunque dice que no sabe que estaba de seis meses

Policía en el lugar donde se encontró el feto enterrado, en un paraje de Murcia.

Tras el hallazgo de un feto muerto y enterrado en un paraje de Águilas (Murcia), las pesquisas de los investigadores, que estaban peinando hospitales y centros de salud de la comarca en busca de la madre, dieron sus frutos en menos de una semana, y la mujer fue localizada. La chica, que acabó ingresada en el hospital por las secuelas que tenía tras lo que había hecho (según admitió, provocarse a sí misma una interrupción del embarazo en su casa, sin ayuda médica) afirma que en ningún momento tuvo intención de dar muerte a su hijo. Se encuentra investigada como presunta autora de un delito de aborto

Tal y como contempla el artículo 145 del vigente Código Penal, "la mujer que produjere su aborto o consintiere que otra persona se lo cause, fuera de los casos permitidos por la ley, será castigada con la pena de multa de seis a veinticuatro meses".

"En todo caso, el juez o tribunal impondrá las penas respectivamente previstas en este artículo en su mitad superior cuando la conducta se llevare a cabo a partir de la vigésimo segunda semana de gestación", añade la norma.

La joven, de 19 años de edad, habría admitido tanto el aborto como haber dado sepultura en la Cueva de la Tía Petra al feto, de más de seis meses de gestación, que se encontraba formado. Los agentes que acudieron al paraje de Águilas el día del hallazgo aseguraron que se trataba de "un bebé al que se le veían hasta las uñas", y que previsiblemente habría sobrevivido, de no haber actuado la mujer así.

No sabía que estaba de 6 meses

La chica, que tendría pareja estable y sería madre de una niña, habría contado a los investigadores que acudió a una farmacia para adquirir un medicamento con el que interrumpir el embarazo, aunque aseguró que no era consciente de que llevaba tanto tiempo de gestación. Siempre según su testimonio, como consecuencia de las pastillas que tomó, dio a luz a un feto muerto en su casa. Horas después, lo enterró en el solar donde fue descubierto.

Tal y como reveló la primera inspección ocular y confirmaría después la autopsia, el feto no presentaba signos de violencia.

La Policía Judicial del Instituto Armado, que se hizo cargo de la investigación, no arrestó a la chica, vecina de Águilas, al no apreciar un riesgo de fuga o de destrucción de pruebas. Ahora será el Juzgado el que la llame para continuar con el procedimiento.

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