VILLARREAL CF

La crónica de la Europa League | Empate a nada de un Villarreal frío en un combate nulo ante el Maccabi (0-0)

Un Submarino muy espeso y con poca pegada no puede con los israelíes, pero todavía depende de sí mismo para pasar como primero, pero está obligado a ganar en Rennes 

Comesaña, en una de las acciones más peligrosas, en la primera parte.

Comesaña, en una de las acciones más peligrosas, en la primera parte. / ERIK PRADAS

Ismael Mateu

Ismael Mateu

Gélido como la noche, espeso como otrora, sin ideas y con poca pegada. Así de insulso estuvo el Villarreal CF en la noche de este miércoles, en un partido clave para optar a pasar como primero en la fase de grupos de la UEFA Europa League, pero en el que no pudo pasar del empate sin goles ante el Maccabi Haifa (0-0) , un equipo falto de forma, con solo la opción de seguir en la Conference y al que le bastó con encerrarse y tapar a los delanteros para sacar un punto que celebraron como un título.

El conjunto 'groguet' nunca se enganchó al partido, no pisó el acelerador en momento alguno y, pese a que sí que lo intentó, no pudo traducir su dominio en goles.

La noche era extraña y cierto es que pocas cosas invitaban a motivarse. El intenso frío, la hora del partido, el hecho de que el Submarino estaba clasificado incluso perdiendo, las excesivas medidas de seguridad, la psicosis en el ambiente por enfrentarse a un equipo de Israel, el día festivo, el largo puente laboral que se avecinaba y, sí, el rival, un Maccabi Haifa cuyo glamour invitaba más a quedarse en casa en el sofá que acudir a congelarse al coliseo amarillo.

Aun con todo, el Villarreal tenía claro que, con o sin el calor de los que faltaban, muchos ayer (ni 10.000 en las gradas), debía sumar los tres puntos sí o sí, para que el próximo jueves en Rennes le valiera el empate, pero ni con esas.

El Villarreal no pasa del empate ante el Maccabi Haifa.

El Villarreal no pasa del empate ante el Maccabi Haifa. / ERIK PRADAS

Rotaciones

Marcelino pudo hacer rotaciones, puede que no todas las que hubiera deseado, pero hasta seis jugadores que estuvieron en el banquillo en Sevilla fueron titulares ante los israelís. Además de Reina, que era de esperar, Gabbia fue la única novedad en defensa, solo Comesaña repitió en una medular en la que entraron Capoue, Trigueros y un inspirado Ilias Akhomach, y Marce se inventó un ataque inédito con el anglo-chileno Brereton Díaz de ‘9’ y Álex Baena como segundo punta, ejerciendo de Gerard Moreno.

La primera parte tuvo un ritmo atónito, contagiados ambos equipo de la gélida noche. La movilidad y clarividencia en el pase de Álex Baena entre líneas, las irrupciones por la derecha a pierna cambiada de Akhomach y una versión muy mejorada de Brereton Díaz fueron lo mejor.

De hecho, solo quedaron como acciones reseñables un buen uno contra uno con disparo desviado de Akhomach, una gran triangulación entre Comesaña, Baena y Brereton que terminó con gol anulado por fuera de juego del anglo-chileno y un potente disparo que salió cerca del larguero también a cargo del ex del Blackburn Rovers... y poco más.

Intentos fallidos

Buscó Marcelino darle otro aire al equipo en el segundo acto, refrescando la izquierda con Pedraza, la medular con Coquelin y el ataque con Morales y Gerard Moreno. Los amarillos encerraron a los hebreos en su campo, pero el cerrojazo del Maccabi fue complicado de abrir.

Es más, todavía los israelíes tuvieron dos clarísimas que salieron fuera por poco dentro del área a remates de Pierrot y David.

El ímpetu y las ganas del equipo 'groguet' no decayeron en momento alguno y Trigueros, Morales y Gerard tuvieron sus oportunidades. Incluso en la recta final, con un delantero más con la entrada de Jorge Pascual, Coquelin acarició el gol con un trallazo que un defensa desvió a córner milagrosamente. No era la noche, no era el partido. Combate nulo en La Cerámica, empate sin goles y habrá que ir a Rennes a ganar.