VILLARREAL CF

La crónica | El Villarreal retoma los malos vicios y vive un dèja vu ante la Real Sociedad (0-3)

Los goles de Merino, Zubimendi y Kubo en el tramo final de la primera parte aniquilan a un débil Submarino que intentó reaccionar pero perdonó numerosas ocasiones

Los jugadores del Villarreal se lamentan tras la derrota de la Real Sociedad.

Los jugadores del Villarreal se lamentan tras la derrota de la Real Sociedad. / GABRIEL UTIEL

Como un dèja vu. El Villarreal volvió a vivir una pesadilla en otra tarde aciaga en la Cerámica. La derrota ante el Athletic Club, mismo resultado al descanso (0-3), había quemado en el olvido, pero la Real Sociedad sacó a la luz los problemas de un Submarino que volvió a los malos vicios ante un señor equipazo de Champions. La debilidad defensiva y la falta de fortaleza mental, dos males endémicos este curso, golpearon como el veneno a los de Marcelino, que tiraron por tierra primeros 30 minutos en un desastroso tramo final del primer acto. 

Desde al 38 al 45, todo lo que no se debe hacer en el fútbol de élite. Nervios, desconexiones y una inferioridad que fue enormemente castigada. Merino, Zubimendi y Kubo, en un margen de diez minutos, aniquilaron sin anestesia al conjunto de Marcelino. 

La realidad era que el Villarreal llegaba impulsado por la llegada de Marcelino y las notables mejoras mostradas ante Osasuna y Sevilla. El asturiano mantuvo su clásico 4-4-2 y solo realizó una variación respecto al once que arañó un valioso empate del Sánchez Pizjuán: Ettiene Capoue en detrimento de Santi Comesaña, lesionado frente al Maccabi Haifa. 

Las cartas estaban en juego y el balón comenzó a rodar. La Real Sociedad empezó mandando y Jorgensen parando, un patrón recurrente. Mikel Merino tuvo la primera en un franco cabezazo y Sadiq la segunda. El arreón fue contrarrestado por un dinámico y atrevido Villarreal. Altimira arrancó la moto por la banda derecha y generó las primeras dudas. Se animó un Baena que ha centrado su posición con Marcelino. En una recepción sobre el círculo central vislumbró a Remiro adelantado y buscó el gol de la jornada. Uy en la Cerámica. 

Marcelino apretaba sobre la banda en una presión asfixiante que ahogaba a la Real y enchufaba a la grada: ¡Va Alti va!, gritaba. Morales tuvo el gol pero se durmió en los laureles. Dejada magnífica de Gerard y demasiados toques antes de armar el tiro.

Imagen del partido entre el Villarreal y la Real Sociedad.

Imagen del partido entre el Villarreal y la Real Sociedad. / GABRIEL UTIEL

0-1 y cambio de rumbo

Mejoraba la Real con la posesión y rondaba un 0-1 que no tardó en llegar. Al Submarino se le hacía larga la primera parte y cuando el río suena, agua lleva. En la salida de un córner, Mikel Merino fue el más listo de la clase y definióal primer palo. Jorgensen no midió bien.

Los amarillos eran un manojo de nervios y los Kubo, Merino olieron la sangre a la orilla del descanso. Tres minutos más tarde, segundo mazazo. Zubimendi empujaba el cuero tras un centro envenenado. En un amago de reacción, Parejo y Gerard perdonaron el 1-2. Y si perdonas, lo pagas. 

Mentalmente fuera del choque y defensivamente un flan, los donostiarras sentenciaron sobre la bocina. Merino asistió a Kubo como el que va a comprar el pan y el japonés definió con frialdad. Era el 0-3 al descanso, como el Athletic Club. Un deja vu en toda regla.

Pundonor sin acierto

La montaña era enrome, pero los pupilos de Marcelino tenían 45 minutos para lavar la imagen e intentar recortar distancias. Las tuvo de todos los colores para meterle picante al tramo final. Ilias y Baena fallaron dos manos a manos ante un gigante Remiro. También lo intentó un Gerard que acabó frustrado. Pasaban los minutos y el coraje amarillo no se veía reflejado sobre el marcador. No hubo manera. Primera derrota en la era 2.0 de Marcelino