Poco a poco la quinta ola parece empezar a tocar techo, como llevan pronosticando las autoridades sanitarias desde hace varios días. Según los datos de contagios por municipios publicados ayer por la Conselleria de Sanitat se observa un cierto freno en el repunte de positivos en la mayoría de grandes municipios, especialmente, en aquellos que tienen vigente el toque de queda, una de las restricciones más importantes puestas en marcha por el Consell para ralentizar el alza de casos. De las 11 localidades con esta limitación, las únicas excepciones son Onda, que suma siete nuevos positivos hasta situarse en 97, y Orpesa que añade igual número hasta los 127. 

El resto de poblaciones con restricción a la movilidad nocturna sí han experimentado un descenso en el ritmo de contagios. Vila-real contabiliza 324 con una incidencia acumulada que marca 631,67 casos por cada 100.000 habitantes; Burriana 234, Vinaròs 223, Benicàssim 186, Peñíscola 93, Alcalà 64, Torreblanca 22, Borriol 21 y Almenara 26.

Las subidas en el número de positivos en los municipios más poblados se observan en Almassora con 184 contagiados, Nules con 66 y Benicarló con 166

En cuanto a Castelló, el retroceso es poco significativo al disminuir los infectados en solo 11 desde la actualización del martes, por lo que se sitúa en 1.031 positivos y una incidencia acumulada que roza los 600 puntos. De todos modos, resulta relevante que se vea ya un cambio de tendencia.

Evolución del coronavirus en los municipios con toque de queda. Mediterráneo

Costa e interior

pesar de cierta contención del virus todos los grandes municipios de Castellón siguen estando en riesgo extremo de coronavirus, es decir, su incidencia acumulada supera los 250 casos por cada 100.000 habitantes, duplicándola en la gran mayoría. En el mapa de contagios se observa como los focos se concentran en la zona de la costa habiendo numerosos municipios de las comarcas del Alto Palancia, el Alto Mijares y Els Ports en la nueva normalidad, es decir, con una incidencia menor a 25 casos.

Este indicador, clave para medir la evolución de la pandemia, descendió ayer en la Comunitat a los 575,22 puntos, mientras la media nacional marcó 687,3.

Aunque el toque de queda ya podría estar notándose en un posible descenso de los positivos será necesario esperar hasta finales de la próxima semana para valorar el alcance de esta medida que estará vigente hasta el 16 de agosto.