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Crisis del coronavirus

Las lecciones aprendidas de la pandemia

Más del 80 % de los mayores de 50 años reconocen que llevarán mascarillas en público si están enfermos y mantendrán la distancia social

Imagen de archivo de la vacunación.

Año y medio de pandemia ha dejado un rastro de víctimas, tensiones en el sistema sanitario y un impacto difícil de calibrar todavía en la salud mental y el bienestar de millones de españoles. Entre la larga lista de cosas negativas, sin embargo, la pandemia también deja algo positivo: haber interiorizado comportamientos de higiene y seguridad sanitaria como llevar la mascarilla cuando se esté enfermo.

Para los expertos en Salud Pública pedirlo era como predicar en el desierto. La imagen prepandemia de ciudadanos asiáticos con una mascarilla puesta en el metro resultaba aquí extraña y no se entendía el concepto de protegerse para proteger al resto de una posible infección. Ahora, y tras la experiencia pandémica, al menos un 80% de los españoles mayores de 50 años asegura que se pondrá una mascarilla cuando esté enfermo y mantendrá la distancia social. Es una lección aprendida. 

Es una de las claves que arroja la encuesta realizada por la consultora Kantar y patrocinada por la farmacéutica GSK que ha preguntado a 16.000 adultos mayores de 50 años de Estados Unidos, Italia, Alemania, Francia, Brasil, Canadá, Japón y España sobre la vacunación en salud y el bienestar de las personas mayores. 

Según esta encuesta, más del 70% de encuestados continuarán llevando el tapabocas en público y manteniendo distancia social cuando estén enfermos de alguna patología, por ejemplo en la temporada de gripe. El porcentaje se eleva al 83 % de las españolas encuestadas y al 80% de los españoles encuestados. 

Medidas higiénicas

Puede que sea la más llamativa pero no la única acción de primero de salud pública que los españoles están dispuestos a mantener en el mundo postpandémico. Según la encuesta, el 97% de los consultados cree que seguirá lavándose las manos rutinariamente como forma de mantener su salud y el 79% mantendrán la limpieza de superficies en sus casas con desinfectantes. El mantener en nuestras vidas el frasquito de loción higienizante dentro de los bolsos o en las mochilas ya genera un menor compromiso. 

Aquí, hay grandes diferencias entre sexos: el 65% de las encuestadas apuesta por seguir llevando loción hidroalcohólica para limpiarse las manos de manera regular, pero menos de la mitad de los hombres, el 47 por ciento, cree que seguirá con este hábito cuando pase la pandemia. 

Para los expertos en Salud Pública, el que estos comportamientos «saludables» hayan calado de esta forma es una de las cosas positivas que ha salido de esta pandemia. «La lección se ha aprendido de sobra», apunta el experto en Epidemiología e investigador en la fundación Fisabio, Salvador Peiró, para quien habrá un antes y un después tanto en las actitudes individuales a partir de ahora cuando alguien esté enfermo «como en las dinámicas sociales y de grupo».

En especial, Peiró se refiere a cambios que ya se han introducido ahora por la covid-19 como la separación de ambientes en espacios delicados como las salas de espera de los consultorios o los hospitales. «Va a cambiar la logística en muchos aspectos. No podemos ahora volver a tener enfermos compartiendo espacios durante horas sin protección y las personas también lo van a demandar», explica el epidemiólogo que recuerda que solo en el amago de pandemia de gripe A H1N1 de 2009-2010 hubo un intento de generalizar estas medidas que no cuajaron «al no cuajar la pandemia aunque también nosotros estábamos más volcados en la protección de la vacuna que en las medidas primarias de mascarilla y lavado de manos». 

La importancia de las vacunas

Peiró apunta que la continuidad de estos comportamientos estará, sin embargo, muy condicionada por la edad. El estudio realizado por Kantar ha preguntado a mayores de 50 años «pero no parece que los jóvenes estén en la misma línea». Peiró hace referencia al último barómetro del CIS para hablar de la enorme división que hay en la sociedad española «entre quienes querrían seguir o no con las medidas y ahí la edad es decisiva», comenta. 

Otra de las cosas buenas que ha traído la pandemia y que afloran en la encuesta patrocinada por GSK es la percepción que los mayores tienen de la importancia de las vacunas. «Ha habido un cambio dramático», reconocía Gayle Davey, de Kantar. Si antes en España, solo el 43 % ponía en valor estar al día con las vacunas, tras la pandemia, esta percepción se eleva hasta el 62 %.

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