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Los municipios tienen desde sensores del alumbrado a medidores de la calidad del aire o detectores de incendios

Las ‘smart cities’ priman movilidad y el ahorro de energía en Castellón

La Generalitat ultima una innovadora convocatoria de ayudas para autodiagnóstico y proyectos en el 2022

Proyecto piloto de IoTsens que se desarrolló en un barrio del PAU Gumbau de Castelló. Mediterráneo

¿Cómo son las 'smart cities' de Castellón? Al menos un 80% de las poblaciones de la provincia cuentan con sistemas de sensores instalados en equipamientos públicos, como la red de alumbrado, que permiten ventajas como programar la potencia y el uso de las farolas para ahorrar energía y, de paso, reducir la factura de la luz. Es una de las aplicaciones del modelo de ciudades inteligentes o smart cities. En Castellón, el grueso de estas app están enfocadas a gestionar la movilidad y el tráfico, o el medio ambiente, al optimizar la energía o medir la calidad del aire. 

Onda y Vila-real, junto a Castelló, son de los municipios más aventajados en cuanto a digitalización; pero también pequeños pueblos del interior participan en proyectos piloto, gracias a iniciativas como la de Smart-Villages (de Diputación y Telefónica, entre otros), o empresas especialistas en sensores, como IoTsens, del Grupo Gimeno. Además, la Generalitat justo en el 2022 convocará ayudas económicas --por presupuestar-- para que, por concurrencia competitiva, se presenten propuestas de iniciativas, desde smart cities a laboratorios de innovación. La directora general de Innovación, Sonia Tirado, avanzó que «la meta es que todos los municipios de la Comunitat implanten aplicaciones de smart city que contribuyan a luchar contra el cambio climático mediante ahorro de energía y mejoren el bienestar del ciudadano. Ojalá llegue al menos a un 20% de los consistorios».

Semáforo con sensor para gestión del tráfico en Onda. Mediterráneo

Autotest y proyectos

En una primera fase, las poblaciones podrán hacer un diagnóstico de su situación como smartcity: los servicios donde llevan más ventaja y los que menos, y a partir de ahí decidir qué proyectos de innovación eligen. «Los ámbitos son infinitos: en movilidad, identificar plazas de aparcamiento libres y que los coches no tengan que dar vueltas con lo que supone de ruido, gasto de energía y contaminación», citó Tirado. Añadió «las apps que miden el aforo en el transporte público para que el ciudadano elija uno u otro. O el control de los flujos del tráfico para evitar que ciertas calles se saturen de vehículos. Y en sostenibilidad: sensorización de luminarias o del riego para ahorrar luz o agua. Las smart cities son fuente de generación de riqueza. Se benefician empresas, ayuntamientos y ciudadanía. Es un ciclo de bienestar».

Instalación de sensores en Castelló. Mediterráneo

En Castellón Iberdrola ya llevó los contadores inteligentes de luz a hogares y entidades; y también en Facsa se avanza con el mismo propósito con los de agua, con telecontadores: en Benicàssim, Burriana, Castelló, Vall d’Uixó, Moncofa, Onda, Orpesa y Vila-real. Por citar un ejemplo, desde IoTsens explican que ahora, en Vila-real, «se está monitorizando la calidad del aire y las condiciones ambientales con sensores que miden la concentración de partículas y gases contaminantes; y estaciones meteorológicas». «Y tras implantar la red inteligente de lectura de contadores, su eficiencia mejoró en un 15%», destacaron estas fuentes. 

Hacer seguimiento de la calidad del aire y los niveles de ruido «en zonas concretas de una ciudad» es algo en tendencia, como destacan desde IoTsens. Es el caso de Benicàssim, donde la compañía vigila con sensores esos dos parámetros, gracias a la red de comunicación LoRaWAN que cubre todo el municipio.

Marquesina inteligente de autobús en Onda. Mediterráneo

Pruebas piloto

En Castelló se efectuó un proyecto piloto en la zona del Pau Gumbau, para la telelectura de contadores de agua. Desde IoTsens opinaron que «la digitalización de la energía es uno de los ejes principales actuales de las conocidas como ciudades inteligentes. Se instalan telecontadores para controlar el consumo de energía o la instalación de paneles fotovoltaicos. Y se optimiza la producción y distribución de esa luz con la solución Smart Grid», destacaron. Así, el cliente conoce en tiempo real cuánta energía está consumiendo y a qué precio, y decide si quiere desconectarse de la red y cogerla de la luz que autogenera su placa. 

Implicación tecnológica de Telefónica

El proyecto Smart Villages Castellón está abierto a cualquier población de la provincia que puede aspirar a tener servicios smart en: luz, agua, turismo, residuos urbanos, energía, inventariado de bienes y activos, y aplicaciones. A grandes rasgos, para ello, solo hay que remitir una resolución de alcaldía con la adhesión al Reglamento y nombrar un coordinador, indicando si se quiere experiencia piloto. Smart Villages tiene a su disposición un inventario de 23.287 activos de alumbrado público (cuadros eléctricos y luminarias) de 102 de los 135 pueblos, el 80%. 

¿Qué se está haciendo ya en la provincia?

El Ayuntamiento de Onda, con SmartCity Onda, mide la calidad medioambiental y gestiona el aparcamiento público (un panel inteligente indica al usuario las plazas libres para estacionar en la vía pública). También se trabaja en el aviso temprano de incendios: un sensor detecta altas temperaturas en entornos forestales próximos a viviendas, como en el paraje del Salvador. 

Otros ámbitos son la recogida selectiva de residuos, control de afluencia, monitorización de pasos de peatones, sistemas de control de riego y aforo de tráfico. «En este 2021 se trabaja en nuevos sistemas de sonorización medioambiental, ampliar las zonas de control de riego automático e integrar los sistemas de seguridad», añadieron fuentes municipales. Y de cara al 2022, con sensores en todos los edificios municipales para el control de consumo de agua y energía, «para tomar decisiones que lleven al ahorro».

Servicios a ampliar en Vila-real

Asimismo, en Vila-real, Telefónica tiene activos ya sensores que miden la calidad del aire; y se irán añadiendo servicios en este 2021. «La columna vertebral para esta plataforma de smart city es su red de fibra óptica que comunica edificios municipales, cuadros de alumbrado público, instalaciones de riego de jardines, cámaras de vigilancia y otros sistemas», explican desde Telefónica. La previsión en 2022 es poner en marcha el riego inteligente en jardines, control del alumbrado, ahorro energético en edificios municipales, control de accesos y fuentes, y gestionar agua y alcantarillado. Otra innovación es incluir cláusulas smart al licitar contratos del bus urbano, recogida de residuos y limpieza viaria, el préstamo de bicis Bicivila’t, cámaras del tráfico, seguridad vial o el proyecto de energía renovable en 11 colegios, con placas solares. En Castelló la hoja de ruta es un plan smart city 2018-2022, que proyecta renovar el mapa lumínico local con led e implantar zonas de bajas emisiones en el centro. Aspira a ser Ciudad Europea Innovadora Emergente 2050, ya es Ciudad de la Ciencia y la Innovación. La UE la eligió para incorporarse a la red Intelligent Cities Challenge. 

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