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El Periódico Mediterráneo

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SOCIEDAD

Las AMPA de Castellón piden que no se vea 'El juego del calamar'

Los padres urgen a vigilar que no se reproduzcan algunas prácticas de la serie

'El juego del calamar' es el último éxito de Netflix.

La serie coreana El juego del calamar ha registrado récord de visualizaciones en Netflix. Sin embargo, ha hecho saltar las alarmas sobre su repercusión en la infancia. Y las asociaciones de madres y padres de alumnos de Castellón han pedido un mayor control, tanto en el ámbito educativo como entre las propias familias. De hecho, hay escuelas que han movido ya ficha tras detectar prácticas entre escolares.

El presidente de FAMPA Penyagolosa, Pep Albiol, señaló que es un asunto que «preocupa», por lo que consideró que si alguien, profesor o profesional, en algún momento dado detecta que en el ámbito de los juegos se están desarrollando prácticas o en clase se está hablando de la serie sería importante estar alerta. «Esto es exponencial, y si algún niño ve jugar a este tipo de cosas, al final, por imitación, llega a todos, aunque no la hayan visto», señaló. «Es un tema complicado en el que en buena medida uno de los principales responsables somos las familias», a quienes pide que se informen, que no la vean niños y que usen el parenting control, «sobre todo, en familias que tienen a sus hijos muchas horas solos delante de la tele», manifestó. «No se trata solo de concienciación, también de conocimiento. Hay padres que desconocen que existen mecanismos de control parental», señaló.

Albiol añadió que «el problema no es tanto la violencia, ya que hay contenidos que lo son mucho más y sacuden más las tripas, sino en que esa violencia se enmarca en escenarios cercanos, próximos y reconocibles». «El problema es el formato de juegos sencillos, entendibles y reproducibles. Si el hilo conductor no fueran los juegos infantiles, el impacto sería menor. No es lo mismo que la vea una mente de 8 años que una de 14. O un menor que no tiene inclinación a hacer daño que otro al que le falta cualquier excusa para hacer el bruto», reflexionó.

Colegios consultados por Mediterráneo indican que sí que están encima para evitar este tipo de situaciones. Es más, algunos han informado a las familias de los alumnos de los efectos nocivos tras detectar que los niños imitaban los juegos durante el patio.

Alerta policial

Cuerpos de policía también han alertado a través de las redes sociales. La Policía Local de Alcalà recordaba a familias y tutores que no es una serie apta para niños y añadió que los menores reproducen en muchos casos patrones que observan en adultos. «Hagamos uso de los controles parentales y seamos conscientes del acceso al entretenimiento de nuestros hijos», recomendaba este cuerpo policial.

Asimismo, en un aviso a través de las redes sociales, un centro de Castelló instaba a revisar móviles y apps tipo TikTok, Instagram, Youtube, ya que salen muchos vídeos relacionados con la serie que sería conveniente que tampoco los vieran, ya que son para adultos. 

Por ello, apelaba a las familias a limitar el acceso a contenidos y reflexionar el por qué de este límite, así como a abrir la reflexión entre padres, docentes y niños sobre la violencia y el maltrato.

También advertía de los efectos en la psique infantil de ver contenidos con alta carga de violencia, que son invasivos y funcionan a modo de trauma: «Los recursos psíquicos con que cuenta un niño no son suficientes para comprender, elaborar y asimilar imágenes, por lo que defensivamente , y a modo de elaboración, buscará formas de repetir escenas traumáticas una y otra vez de diferentes formas y lenguajes. Además, les lleva a ver el mundo como algo peligroso». Y advertían que lo audiovisual hace que la frontera entre lo real y ficción pueda fácilmente borrarse para un niño.

El director del IES Bovalar, Toni Solano, negó que en los institutos se haya detectado un repunte de la violencia por esta serie y que disponen de planes de convivencia y que ya están vigilantes. «Son modas», señala. «Sobre todo insistimos en buenas prácticas, que no se queden con los móviles hasta tarde, que el ordenador esté en un sitio que se pueda controlar, filtros parentales...», argumentó el docente. 

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