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Tras descartar el uso de vacunódromos

La atención primaria vacunará a 67.000 castellonenses más pese a la sobrecarga

El nuevo grupo de edad que recibirá la tercera dosis supone el 11% de la población. Los sindicatos piden a Sanitat garantizar el personal necesario para la inoculación

Dos sanitarias administran la dosis de refuerzo contra el covid y la vacuna de la gripe en un centro de salud de Castellón. MANOLO NEBOT

Las esperas «inadmisibles» que sufre la atención primaria y reconoció la propia consellera de Sanitat, Ana Barceló, sumarán antes de que acabe el año el proceso de inoculación de la tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus a los 67.138 castellonenses que conforman la franja entre 60 y 69 años.

Este grupo, que representa el 11% de la población de la provincia, según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística, será citado próximamente por parte de sus centros de salud o consultorios para recibir la inyección, una vez concluya el llamamiento de los mayores de 70 años, ahora en marcha. Y es que Barceló descartó, tal y como recogió este diario, proceder a la reapertura de los vacunódromos, matizando que la citación será desigual al depender del tiempo transcurrido desde la dosis anterior y confirmando que aprovechará la ocasión para administrar la vacuna contra la gripe.

Una carga adicional de trabajo que asumirán los centros de atención primaria y se sumará a otras tareas relacionadas con el control de la pandemia, como la realización de pruebas PCR o test de antígenos y la actividad asistencial para otras patologías.

Recursos

Por este motivo, los sindicatos del ámbito sanitario coincidieron en reclamar a Sanitat recursos personales suficientes para afrontar la inoculación de la dosis de refuerzo. Desde UGT, Ana Tabernero apuntó a la necesidad de «mantener los contratos de refuerzo covid y el aumento de la plantilla estructural sin que se produzca un lapsus temporal», pues argumentó que «la atención primaria ya está soportando bastante carga asistencial por ahora».

También desde Comisiones Obreras (CCOO) Encarna Barragán defendió que «tiene que haber una estructura de personal suficiente para afrontar este proceso», a la vez que añadió que «desde el sindicato valoraremos cómo se realizará la vacunación».

Mientras, Vicente Navarro, de CSIF, lamentó que «el cierre de los puntos de vacunación masiva no ha hecho sino recargar aún más un servicio de atención primaria que se encuentra colapsado». 

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