Los casos de bebés robados en Castellón y en toda España son una asignatura pendiente de resolver. «Es como buscar una aguja en un pajar». Un reto difícil, doloroso y que engancha, del que no puedes desconectar ni un día y con un fuerte desgaste emocional. Así se sienten madres e hijas separadas al nacer, o hermanas que nunca se han conocido, perdidas durante décadas y que aspiran a poder reencontrarse después de media vida y superar el drama de que les apartaran de sus familias biológicas en el momento de su llegada a la vida.

El sistema de sustracción ilegal denunciado por familias de Castellón y de toda España se remonta al franquismo y luego en décadas posteriores, con casos incluso a principios de los 90 en la provincia, según apuntan desde la asociación, Save Our Souls (SOS) Bebés robados Comunitat Valenciana. Denuncian una trama con la supuesta implicación de médicos, comadronas, religiosas y familias, en la que a mujeres que daban a luz tanto en hospitales públicos como en clínicas privadas se les decía que su hijo/a había fallecido, cuando en realidad se estaba dando en adopción irregular a otros. En muchos casos no veían el cuerpo, se les enseñaba otro cadáver «de más días» o bien, tras investigar años después en el cementerio, descubrían tumbas vacías. 

Pero en esta carrera de fondo nunca han encontrado apoyo judicial ni de las Administraciones. Ahora, la Generalitat ha decidido echarles un cable. «Rosa Pérez, ya antes de ser consellera de Calidad Democrática nos escuchó y se reunió con nuestra entidad. Ahora, la Conselleria va a crear un banco de ADN, muy reivindicado, aunque aumentaría las posibilidades contar con uno estatal --como también recomienda Amnistía Internacional--», señala García.

La técnica de las fosas del franquismo

El anuncio es reciente y el departamento autonómico ha remitido una carta a diferentes entidades con el fin de que les pasen datos de personas afectadas por los casos de bebés robados que den el consentimiento y poder citarles para tomar muestras. Colaborarán el laboratorio público de la Fundación Fisabio. Desde Fisabio no tienen aún plazos ni detalles de la técnica, si bien ya se apuntó hace unos meses que podría ser la secuenciación masiva, que ya se está utilizando para identificar a víctimas del franquismo enterradas en fosas comunes. Es un proyecto pionero y con un altísimo porcentaje de identificación que ya se ha empleado en Argentina, para ayudar al movimiento Abuelas de la plaza de Mayo (creada en 1977 para restituir a los niños desaparecidos durante la dictadura de aquel país. .

300 en la Comunitat

En Castellón la asociación ya ha avisado por correo electrónico a unas 20 familias, pero en estos años a SOS habrán recurrido unos 30 afectados de norte a sur de la provincia y se estiman unos 300 en la Comunitat y 300.000 bebés en toda España, sustraídos entre 1940 y 1990. «Pero son muchos más. En los cementerios hay cientos de tumbas irregulares, con exhumaciones y defunciones masivas en una misma semana. Sospechosas», dijo. 

Asesoramiento gratuito

Los damnificados se han dejado la piel, con tiempo y en ocasiones dinero, en investigar por cuenta propia, en laboratorios privados de ADN en el extranjero o asesoría de abogados. Ahora han interiorizado los pasos tanto que desde la propia entidad enseñan de forma gratuita a otros, tanto a familia biológica como a hijos adoptados. «Les remitimos un modelo para que soliciten información de su familiar supuestamente fallecido al nacer, como la partida de nacimiento, defunción, historial clínico de la madre biológica, etc.», reseña. 

Madrid. Luna García, representante de la asociación en Castellón, en una manifestación. Mediterráneo

Visitas a hospitales, archivos y cementerios

Visitas a los archivos de hospital, consulta en los libros de registro de los camposantos y, más recientemente, las redes sociales, con noches sin dormir buscando en Facebook, han constituido su campo de batalla, al fracasar la vía judicial. Y solo una respuesta: decepción. «Teníamos muchas esperanzas puestas pero allá por los años 2011 y 2012 en Castellón se produjeron denuncias y de 14 la Fiscalía solo estimó una. Se autorizó esa exhumación pero no se avisó a la familia, que no pudo hacer su propia prueba de ADN de laboratorio privado y se les dijo que no era su hijo», recuerda Luna. El archivo de estos casos de bebés robados, por falta de suficientes pruebas, fue una constante en toda España.

Artículo publicado en 'Mediterráneo' en enero del 2011. Mediterráneo

Aministía Internacional

Un informe de la onegé Aministía Internacional concluye que «no se ha dado una respuesta adecuada a los miles de procesos de búsqueda, pese a que en algunos sí se han identificado indicios de sustracciones ilegales de niños y niñas para su entrega a familias distintas de la suya». El Tribunal Supremo en el verano del 2020 dejó la puerta a investigar el robo de bebés: considera no probada la detención ilegal en un caso, el de Inés Madrigal y el doctor Eduardo Vela --ya fallecido--, aunque confirma el delito de falsedad y la ilegalidad de esa adopción de 1969.

Tras la época de las denuncias en juzgados y manifestaciones en València o Madrid, llegaron periodos de estancamiento. «La gente estaba quemada y desgastada, y bajó la participación en las manifestaciones. No había avances», rememora. «Nos llegaban más testimonios pero nadie quería denunciar, a la vista de la decisión del fiscal de archivar», cuenta Luna. Era un callejón sin salida. Ahora, el banco de ADN abre nuevos caminos. «Si buscas a un familiar que ha podido nacer en la Comunitat o has sido adoptado/a aquí podrás pedir el test gratuito. Si viven fuera de la Comunitat pero son víctimas porque su madre dio a luz aquí, pueden pedirlo», detalla.

Concentraciones de las familias afectadas. Mediterráneo

Noches sin dormir mirando Facebook

Con la irrupción de Facebook, «nos dejábamos los ojos y la vida buscando. Entrabas todos los días, no fuera a ser que justo ese apareciera quien buscabas. Nos pasábamos la noche consultando, ayudándonos unos a otros. Nos sirvió para ponernos en contacto. Pero también fue adictivo», señalan. ¿Ha habido reencuentros exitosos en Castellón? «Alguno, pero sin denuncia. Una chica de Almassora encontró a su madre pero en realidad no era un caso de bebé robado, porque en un papel salía el nombre de su progenitora. Fue una adopción irregular pero no pudo demostrarlo», cuenta. 

Protesta en València. Mediterráneo

La comadrona Conesa

Otro testimonio que recuerda Luna es el de un chico adoptado que residía en una localidad de la Plana Baixa y pidió ayuda a la asociación. «Con las primeras pesquisas se dieron cuenta que la partida de nacimiento no estaba clara. Y buscando entre la documentación, posteriormente, salió un papel donde aparecía un nombre que al final fue el de su madre biológica, a la que pudo localizarla en otro municipio del Baix Maestrat, y al conocerla, le explicó que siempre le habían dicho que su bebé había muerto», recuerda. Y explica que «cuando a él le dieron en adopción, en el juzgado se presentó una señora sin DNI que decía ser su madre y otra que confirmaba que era cierto que esa era su identidad y que ella, comadrona, le había atendido el parto el día anterior. La matrona que aparece en los papeles era originaria del norte de Castellón, Pilar Conesa». Además, justo esta matrona apareció en otro caso de trascendencia nacional, «del que se ha publicado que Conesa estuvo involucrada. Se trata de la adopción irregular de otra chica, María Labarga, que pasó como hija biológica de una pareja de Burgos que llegó a Benicàssim, para ‘fingir el embarazo’ y llevarse luego este bebé. Le expidieron una partida de nacimiento como si hubiera alumbrado en el Hospital de Tortosa, en Tarragona, y lo firmó otra sanitaria, que al final reconoció haberle hecho ese favor a la matrona Conesa».