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El Periódico Mediterráneo

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CONGRESO DEL BICENTENARIO DE LA CORPORACIÓN

La Diputación de Castellón fue clave hace 200 años en impulsar la agricultura y educación

Expertos ponen en valor el papel de la corporación en el desarrollo de la provincia. Resultó pionera en controlar el gasto público de consistorios y la división municipal

Momento de la conferencia de los catedráticos Manuel Chust y José Antonio Pérez durante el congreso del bicentenario. JAVIER VILAR

El 16 de mayo del 1822 se oficializaba la creación de la Diputación de Castellón en los salones del Ayuntamiento de Castelló después de que esta ciudad se erigiera como la capital provincial. Un hecho que resultaría clave hace ahora 200 años para impulsar la agricultura y la educación en el territorio provincial.

Así lo plasmaron este miércoles los expertos que participaron en la segunda jornada del Congreso del Bicentenario de la corporación provincial. La catedrática de la Universitat de València Carmen García y el profesor de la Universidad de Zaragoza Pedro Rújula pusieron en antecedentes la creación de la institución al abordar el contexto sociopolítico: el conocido como Trienio Liberal.

García contradijo la calificación de «fracaso» que se otorga a este momento histórico con el argumento de que «resultó uno de los momentos más fructíferos a la hora de llevar a cabo toda una serie de reformas, por mucho que no tuvieran continuidad». En este sentido, Rújula recordó que «los españoles del Trienio tuvieron que tomar conciencia del cambio institucional e ir aprendiendo las reglas del juego político», en referencia a las mencionadas transformaciones, que se vieron empañadas por acciones exteriores.

Entrados en materia, fue el catedrático de la Universitat Jaume I Manuel Chust quien explicó el proceso de creación de las diputaciones. La Constitución del 1812 sirvió como base para unos años después, en el 1821, activar la división en provincias y activar estos nuevos organismos. En este punto Segorbe reclamó convertirse en capital de la provincia, cuestión que sería rechazada en beneficio de Castelló, si bien no hubo debate sobre la necesidad de crear la provincia de Castellón.

Intensa actividad

Junto a Chust, José Antonio Pérez, catedrático de la Universitat Miguel Hernández de Elche , incidió en el papel que jugó la Diputación de Castellón al poco de surgir. Diego Medrano fue la persona que ostentó el cargo de jefe político aquí --actual presidente-- y, desde un año antes, se encargó de activar todo el proceso de constitución, hasta el mencionado 16 de mayo del 1822. La actividad de la corporación fue intensa, llegando a celebrar hasta 94 sesiones en menos de un año, hasta el 27 de febrero del 1823. En este margen de tiempo, fueron pioneros en impulsar la agricultura con el» aprovechamiento de recursos hídricos, la introducción de productos o incluso la creación de una figura de alguaciles para garantizar la propiedad privada y que la producción se desarrollara en condiciones adecuadas». 

En dichos meses, otro de los cometidos fue controlar el gasto público, obligando a que los presupuestos de los ayuntamientos recibieran su ratificación. 

Pérez abordó otras competencias que le fueron atribuidas a la Diputación, además de la fiscalidad, como resultó ser todo el ámbito de la educación: «Fue clara valedora de la enseñanza, ejerciendo una función de formación y elección de los futuros maestros», concretó el catedrático, poniendo como ejemplo que se negó la elección de ciertos candidatos a docentes «como alguno que se postulaba alegando como formación que sabía tocar el órgano».

Territorio

No se puede dejar de lado el papel que tuvo aquella época en la división del territorio provincial en los actuales 135 municipios que conforman Castellón. La corporación elaboró un censo de residentes, que apenas superaba los 38.000 en los diferentes partidos judiciales, pero también permitió ser independientes a localidades como Benicàssim o se lo denegó a otras como Fredes o Coratxà al no tener 1.000 vecinos. 

«La Diputación de Castellón fue ejemplar en sus orígenes, preocupada por la gestión de recursos públicos y muy activa», resumió José Antonio Pérez.

Una puesta en marcha a la par en los dos hemisferios

La creación de las diputaciones fue un proceso que, pese a la lejanía, se vivió de forma prácticamente idéntica en ambos hemisferios. México fue ejemplo de ellos como analizaron ayer dos expertas que intervinieron en el Congreso del Bicentenario de la Diputación de Castellón a través de videoconferencia.

Mariana Terán, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, arrojó que la corporación provincial de su región celebró su primera sesión en marzo del 1822, como muestra del paralelismo con la trayectoria de la castellonense. Además, salió en defensa del Trienio Liberal al apuntar que finalmente «se ha colocado como el centro de atención por parte de las instituciones académicas para renovar la agenda historiográfica», pero también por su importancia para la historia de México a la hora de definir su configuración.

La cita también contó con la intervención de Graciela Bernal, de la Universidad de Guanajuato, quien abordó la creación de su diputación, en la provincia homónima a la institución de educación superior, en febrero del 2022. Se trata de un momento para ambos casos, según matizaron las expertas, inmediatamente posterior a la independencia de México, que puso fin al dominio español. Entonces, estas instituciones fueron claves en la gobernabilidad

Programa del congreso para el jueves 26

Programa del congreso para el jueves 26 JAVIER VILAR

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