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El Periódico Mediterráneo

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SOCIEDAD

El bosque quemado en Bejís tardará 50 años en recuperarse

El 40% del terreno calcinado ya fue arrasado por el incendio del 2012 y los ingenieros de montes creen que esa zona ya no volverá a ser como antes

Árboles y vegetación quemada por el fuego de Bejís que ha afectado a unas 20.000 hectáreas. Jorge Gil - Europa Press

Los incendios dejan una huella que tarda en borrarse. Y fuegos como el que este mes de agosto han asolado municipios como Bejís, Torás, Sacañet, Teresa o El Toro, todavía más. Las llamas se han llevado por delante miles y miles de pinos, encinas o carrascas y han causado daños irreparables en el suelo donde después tendrá que crecer de nuevo el verde. Por eso, lo que el fuego ha devorado en cinco días puede tardar varias décadas en recuperarse. ¿Cuántas? En el caso de los bosques quemados en el Alto Palancia los expertos hablan de un periodo de tiempo de entre 30 y 50 años, aunque una parte importante de la superficie arrasada es probable que ya nunca vuelva a ser como antes. 

A la hora de determinar cuánto tiempo tardarán las localidades afectadas por las llamas en tener de nuevo un bosque frondoso y adulto, los ingenieros de montes hablan de dos tipos de afectación. La primera es cuando el incendio es de superficie, es decir, pasa por debajo de las copas de los árboles quemando hierba y matorral. En estos casos en pocos años (entre diez y quince) puede no haber prácticamente signos del paso de las llamas. Pero en el incendio de Bejís la afectación es mucho más grave. «En este caso ha predominado el incendio de copas, es decir, fuego de alta intensidad, por lo que la afección al ecosistema es mayor y el efecto puede permanecer varias décadas», apunta Constan Amurrio, decano del Colegio de Ingenieros de Montes de la Comunitat Valenciana. 

La regeneración natural de las casi 20.000 hectáreas de terreno calcinadas por el incendio de Bejís va para largo y, además, se da otra circunstancia que todavía hará mucho más lento y complejo el proceso. Cerca del 40% de la superficie quemada (unas 8.000 hectáreas) ya fueron arrasadas por el incendió que devastó la comarca en 2012. «Esta zona quemada dos veces estaba en regeneración, por lo que se ha quemado el regenerado», explica Amurrio, que asegura que es muy posible que el paisaje preexistente ya no se recupere tal y como estaba. «Los árboles que estaban regenerándose, bien por rebrote o por semilla, se han vuelto a quemar cuando tenían 10 años. A los pinos en ese tiempo no les ha dado tiempo a generar semilla otra vez, con lo cual ya no van a volver a salir. Los rebrotes de las encinas sí pueden volver a salir, pero tienen crecimiento lento y, por tanto, todo va a tardar mucho más en recuperarse», añade.

El peligro de la erosión

Los ingenieros de montes dan por sentado que cuatro de cada diez hectáreas calcinadas en la comarca del Alto Palancia nunca volverán a ser como antes y, para regenerar el 60% restante del terreno calcinado, tendrán que pasar también muchos años. «Para recuperar el paisaje habrá que espera entre 30 y 50 años siempre que no haya problemas de erosión y que la regeneración tenga lugar», puntualiza el decano del Colegio de Ingenieros de Montes. 

Una de las grandes tareas para regenerar el terreno calcinado es velar por el suelo donde luego debería volver a crecer el bosque. Y es que la desaparición de la vegetación que hace de cubierta protectora puede fomentar la erosión del suelo, convirtiéndose en uno de los grandes problemas para la recuperación del terreno tras un incendio como el de Bejís. «La prioridad debe ser preservar el suelo», defiende Olga Mayoral, doctora en Biología y subdirectora del Jardí Botànic de València. 

Para ello hay que prevenir que las lluvias o la propia vegetación arrastren y erosionen el suelo, que ahora se encuentra mucho más sensible por las llamas. «Para ello puede ser útil el uso de empalizadas que se hacen aprovechando los propios troncos quemados y que sirven para retener el suelo», describe Juan Manuel Batiste, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Forestales de la Comunitat. 

Los bosques tardarán años en regenerarse y las organizaciones agrarias dan por sentando que habrá muchas fincas de olivar o almendros que van a desaparecer del mapa para siempre. «Habrá que replantarlas y no todos los agricultores van a estar dispuestos o van a tener edad o medios para hacerlo», reconocen. 

Comienza la reparación de carreteras

La Diputación de Castellón ha empezado ya con los trabajos de reparación de las infraestructuras dañadas por el incendio de Bejís. Así, el lunes, los técnicos de la institución visitaron la carretera CV-236 que une las localidades de Torás y Bejís (la única de titularidad provincial que ha sido afectada por el incendio) para evaluar los daños. «El viernes se limpió la carretera de piedras, desprendimientos y árboles para que al día siguiente los vecinos y vecinas pudieran volver a sus casas y el mismo lunes ya fueron los técnicos para evaluar los daños», explica el diputado de Carreteras, Santi Pérez, quien insiste en que el objetivo es «seguir trabajando para que las comunicaciones, los municipios y los vecinos vuelvan a la normalidad lo antes posible». De hecho, el propio Pérez ha estado en contacto con el delegado de Movistar en Castellón para iniciar los trabajos para volver a establecer la línea.

Según las primeras valoraciones, la reparación de la carretera tendrá un coste de 70.000 euros, entre los trabajos de pintura y de señalización, una partida que se sufragará a través del contrato de conservación de las carreteras de la Diputación. 


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