INFORME DE COYUNTURA DE LA PATRONAL CEV

Más de la mitad de ERTE activos de la Comunitat están en Castellón

Los malos datos del clúster azulejero frenan la evolución del conjunto autonómico

Carga de material cerámico en una industria de l'Alcora.

Carga de material cerámico en una industria de l'Alcora. / GABRIEL UTIEL BLANCO

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

La patronal autonómica CEV ha dado a conocer el informe de coyuntura económica de la Comunitat correspondiente al tercer trimestre del 2022. Un documento en el que se constata una desaceleración del conjunto de la economía en la fase final del año, aunque también exponen que la actividad "se ha resentido menos de lo esperado". Una conclusión a la que no puede sumarse Castellón, donde la crisis del clúster cerámico lastra estos resultados generales como consecuencia de los elevados costes de producción, las medidas de regulación de empleo y la escasez de las ayudas públicas facilitadas hasta el momento.

Uno de los ámbitos en los que más se nota esta situación es en el empleo. Los datos recopilados por la CEV, correspondientes a finales de noviembre, indican que de todos los trabajadores de la Comunitat que están en un ERTE activo (2.547 personas), más de la mitad corresponden a Castellón, con 1.356 empleados. En concreto constituyen el 53,24%. Una cifra que contrasta con el peso poblacional de la provincia, apenas el 12% del conjunto autonómico.

Otro detalle que ayuda a entender la difícil situación es el dato de julio. Al cierre del primer semestre, Castellón solo tenía a 430 asalariados dentro de un ERTE activo.

"Compleja coyuntura"

El análisis de CEV destaca que durante los meses de la pandemia, los ERTE "cobraron gran importancia", aunque en los últimos tiempos habían ido afectando "cada vez a un número menor de trabajadores". Sin embargo "en los últimos meses se ha intensificado su uso debido a la compleja coyuntura a la que se enfrentan, sobre todo, determinadas ramas manufactureras", como la cerámica.

Desde que comenzó este año son más de 11.000 las personas que trabajan en el clúster azulejero incluidas por un ERTE. Aunque no todos los afectados son activos (es decir, aquellos que tienen sus contratos suspendidos), sí suponen un duro golpe para los trabajadores y sus economías, como reconoció el lunes el presidente de la patronal cerámica, Ascer, Vicente Nomdedeu.

Otra muestra del mal momento tiene que ver con las estadísticas del paro. En el periodo de septiembre a noviembre, los solicitantes de empleo en la industria castellonense se han disparado hasta el 10,52%, dentro de un periodo en el que el resto de indicadores muestran un descenso de los parados. Desde Ascer señalaron que hasta finales de octubre ya se han destruido 400 puestos de trabajo, y la tendencia se mantendrá en los dos últimos meses del 2022.

Un 2023 con fuerte incertidumbre

El estudio recoge las valoraciones de las agrupaciones empresariales relacionadas con la cerámica. Por parte de Ascer reconocen que no saben lo que va a ocurrir en el 2023. "En un contexto tan volátil es prácticamente imposible hacer previsiones", aseguran, por lo que la evolución del sector "dependerá de los precios de la energía y las materias primas que, de continuar con la misma tendencia, provocarán una reducción de la producción, llegando posiblemente a niveles de 2019". Un retroceso, por tanto de cuatro años.

El presidente y dirigentes de Ascer hicieron balance del 2022 y manifestaron sus interrogantes sobre las nuevas ayudas del Gobierno.

El presidente y dirigentes de Ascer hicieron balance del 2022. / MANOLO NEBOT ROCHERA

En este contexto, la organización advierte de lo fundamental que será tener el respaldo de las administraciones. "La efectividad de las ayudas públicas que se implementen será clave". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el 23 de noviembre que habrá más ayudas, y el pasado sábado anunció que se aprobarán el 29 de diciembre. El presidente de Ascer afirma desconocer cómo serán las medidas, y si estas serán suficientes para aliviar la asfixia energética.

Un mal año para las esmalteras

La patronal que agrupa a las empresas de esmaltes y fritas, Anffecc, añade su valoración negativa, "debido al incremento de los costes energéticos y a la caída de la producción, que ha motivado también la presentación de algunos ERTE en el sector".

A pesar de que en el conjunto del año el balance se considera como positivo, la recta final del ejercicio está marcada por las caídas en las ventas. "En el tercer trimestre del año se registró una caída del 16% en su cifra de negocios respecto al trimestre anterior", destaca esta organización.

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