NUEVAS VÍAS DE NEGOCIO

La venta de segunda mano por internet crece en plena necesidad de mayores ingresos

La Comunitat incrementa el número de personas que hacen uso de aplicaciones como Vinted o Wallapop

Una usuaria consulta la aplicación desde su teléfono en la calle.

Una usuaria consulta la aplicación desde su teléfono en la calle. / Mediterráneo

Juanma Vázquez

Encuentras en tu casa una camiseta, unas zapatillas o quizás una mesa que hace tanto tiempo que no utilizas que ni te acuerdas que lo tenías. Piensas en qué hacer con ese producto y te das cuenta, casi de forma instantánea, que puedes darle una salida y ganar espacio solo utilizando el teléfono móvil. Además, generándote un beneficio económico que no tenías planeado, un ingreso que --especialmente en un contexto marcado por la subida mayoritaria de los precios como el que se ha vivido en los últimos meses-- no viene mal. Es un tipo de decisión que, convertida en éxito asegurado, cada vez escapa menos a la visión de los valencianos. 

Es lo que demuestran los últimos datos recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el uso de productos TIC por las personas de 16 a 74 años, los cuales reflejan que en este 2023 un 18,1% de los habitantes de la autonomía --equivalentes a alrededor de 696.000 personas-- han utilizado páginas web o plataformas como Wallapop, Vinted o Etsy como canal para vender sus artículos usados, productos que van desde la moda, a la artesanía pasando por cualquier mobiliario. 

Avance respecto al 2019

Este volumen de vendedores, pese a ser un punto inferior a la media nacional (19,1%) y estar bastante alejado de los números que se manejan en otros territorios líderes como Madrid (24,7%) o País Vasco (21,1%), supone dar un salto considerable en relación a los registros que se manejaban antes de la pandemia, cuando esta modalidad de comercio apenas era utilizada por 570.000 valencianos. Un avance destacado de este tipo de ventas fundamentado en factores que van desde el económico hasta la sostenibilidad.

Esa unión de elementos fue la que llevó a empezar en este mundo a personas como Vicky, una de esas miles de valencianas que se decantó hace unos años por empezar a vender aquellas prendas que no usaba a través de las plataformas digitales. Como relata ella misma, comenzó a emplear estos entornos digitales «para hacer limpieza de ropa que no me ponía y así darle una segunda vida antes de tirarla a la basura». Un motivo de «conciencia social y ecológica», recalca, que también se entrelazó con el de buscar esos ingresos extra, «unos eurillos tontos» cuando estaba «en una situación más precaria, de no tener dinero». 

Sin embargo, en su caso, ese primer contacto y las posteriores «inquietudes laborales» que le surgieron acabaron llevando al nacimiento de un negocio enmarcado en un entorno al alza como es del upcycling (suprarreciclaje). Gracias a sus estudios en moda, Vicky decidió crear su propia marca, Khaos Core, con la cual hoy en plataformas como Vinted no vende prendas «sin más» que tiene en el armario, sino ropa «a la que le doy una vuelta buscando aumentar tanto su calidad como su valor». 

Facilidad de ventas

Con ese objetivo, y sabiendo que «es especialmente difícil el momento de empezar» con este tipo de ideas, actualmente ve cómo entre cinco y diez de sus prendas son adquiridas ya por otros usuarios. Ventas que gracias al comercio online y las facilidades que brindan las aplicaciones móviles, le resultan «más fáciles», ya que una vez confeccionada, fotografiada y anunciada con un precio la prenda y teniendo un comprador interesado, únicamente hay que preocuparse de dejarlo en el punto de envío. 

«Si le pones pasión y ganas, se acaba vendiendo», remarca la joven, que no duda en señalar como ventajas de este modelo tanto la apuesta por un «modelo circular» más sostenible como el hecho de vender prendas que en vez de ser de una gran superficie, y poderse encontrar en cualquier lugar lucidas por otras personas tienen «más personalidad porque son únicas». Horizontes nuevos dentro de una venta online que está al alza en todas sus variantes.

Crecen las estafas digitales, con el coche como protagonista

El auge y consolidación de las ventas de segunda mano vía online entre particulares también ha provocado consecuencias negativas. La más clara, el aumento de las estafas. Lo confirma así el responsable jurídico de la Unió de Consumidors de la Comunitat, Francisco Rodríguez, quien destaca que este tipo de consultas --cuyo marco legal es diferente a la hora de actuar al ser transacciones entre particulares-- «cada vez se dan más». «Cuando hay menos recursos económicos es cuando la gente intenta ahorrar más y cae más en este tipo de compras que pueden ser estafas», remarca. 

Entre los artículos que disparan las quejas están los coches, Hay más estafas porque «son compras de considerable importe» donde el ahorro que se ofrece en estas ofertas falsas es más elevado. Además, es más difícil reclamar «porque hay que acreditar la avería», según apunta.