El amistoso ante el Cádiz, revestido como IV Trofeu Festes de la Magdalena, valió la pena sólo por ver cómo Marcos acababa con su sequía goleadora. Desde el 7 de diciembre, cuando un tanto suyo sirvió para tumbar al Mallorca B, el gandiense no había celebrado ningún gol más... hasta ayer. Entre medias, 13 encuentros sin marcar.

Marcos fue el protagonista del partido junto a Raúl, que paró dos penaltis en la tanda, demostrando su buen hacer en este tipo de suertes y posibilitando que el trofeo se quedara en casa.

EN RODAJE Tanto Oltra como José González siguieron el guión y alinearon sendos onces mezclando a jugadores necesitados de minutos con canteranos. Así, por ejemplo, en el Castellón, Javi Sanchis, Marcos... cohabitaban con gente ávida de rodaje (Fuentes, Castell, Verdú, Estévez...) y con chavales con ganas de agradar, caso de Gaviro, Gabarri....

A diferente del amistoso contra el Spartak de Moscú de hace mes y medio, éste era un partido con ritmo y cierta tensión --Abraham Paz incluso fue amonestado por una fea entrada sobre Javi Sanchis--, aunque la falta de acoplamiento provocaba un sinfín de errores en la entrega. En cuanto a ocasiones, fue el conjunto gaditano el que puso a prueba a Raúl en un par de ocasiones durante la primera mitad.

En la segunda mitad, el Castellón salió mejor y marcó pronto (min. 53), aunque Víctor García empató a falta de un cuarto de hora. El Cádiz se quedó con 10 por el codazo de Ezequiel a Fuentes, pero aguantó el empate, por lo que el ganador debía decidirse desde los 11 metros. En la tanda, el Castellón estuvo más acertado (3-2), con un penalti que Castell coló de rabona.