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El Periódico Mediterráneo

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Dental Residency prepara el asalto a los geriátricos europeos

Dental Residency Elisenda Pons

Maria Pagès vivió más de 100 años y se casó en segundas nupcias con 82. Sin saberlo, sus ganas de vivir han sido inspiradoras para su nieto, Sergi Comas, que con su constante recuerdo, el deseo de iniciar un nuevo proyecto y la intuición de una gran oportunidad en el mercado creó Dental Residency hace siete años para llevar la salud bucodental a las residencias de la tercera edad y a los centros de personas con diversidad funcional.

Fundó la compañía junto al protésico Arnau Hayza y al odontólogo Alessandro Marconi, amigo de toda la vida, que le había explicado cómo un colega había empezado a atender en las residencias de manera particular a clientes que no podían desplazarse a la clínica dental. Así, decidieron poner en marcha "una empresa adaptada al cliente y para un colectivo de personas que, en su mayoría, no están atendidas".

Empezaron ofreciendo servicios odontológicos en tres residencias de Catalunya. Hoy trabajan con más de 800 instituciones de toda España y preparan el salto internacional para antes de acabar el año. Una expansión que ha ido acompasada de tres rondas de financiación, y una cuarta que está en marcha para poder empezar a operar en Europa.

Dental Residency nació en el mes de abril del 2015 con una inversión de 175.000 euros que aportaron familiares y amigos. En noviembre de aquel año, ya realizaban su primera asistencia. "La acogida del sector residencial fue increíble y desde el primer día hemos tenido muchísimo trabajo", explica Comas. En 2018 cerraron su primera ampliación de capital con la que levantaron 300.000 euros, "y donde entraron dos socios muy importantes: Ship2B, fundación catalana para la aceleración de proyectos de alto impacto social, y EconomistasBAN, la red de bussiness angels del Col·legi d’Economistes de Catalunya".

Con esta inyección económica pudieron poner el primer pie fuera de Catalunya. Fue en 2019 en la Comunitat Valenciana. En enero de 2020 plantearon una nueva ampliación de capital de 500.000 euros. Los socios que ya tenían aportaron más de 100.000 euros y se sumaron, entre otros, dos grandes partners, el inversor Pau Mariné y la familia madrileña Seligrat, del mundo de la automoción, que lideraron la operación con una contribución de 300.000 euros.

Seis meses sin actividad

"Abrimos ronda el 21 de enero de 2020 y conseguimos medio millón de euros con la idea de iniciar la expansión por todo el territorio español, pero llegó el covid. De marzo a septiembre estuvimos cerrados y con algunos meses de facturación negativa porque, por desgracia, teníamos pacientes con tratamientos en proceso que perdieron la vida. La ronda que habíamos hecho a principios de año nos sirvió, en parte, para poder aguantar", recuerda.

A partir de septiembre empezaron a trabajar de nuevo y con muchas más fuerza tanto en la demanda, "durante 6 meses las residencias habían estado desatendidas", como en la estrategia, "el confinamiento, como a muchos, nos sirvió para pensar, replantear los pasos a seguir y mejorar la tecnología".

De esta manera, inauguraron el 2021 con una nueva ronda de financiación. "Aspirábamos a conseguir 600.000 euros y acabamos alcanzando 850.000 euros. Volvieron a participar muchos de los socios actuales y conseguimos socios como la familia Puig, a través de Lavanda Ventures, y como la empresa Clerdent, importante grupo de clínicas dentales en Andalucía, con Ismael Cerezo al frente".

Con esta nueva entrada de capital y una facturación que en 2021 se ha triplicado hasta 1,1 millones de euros, en octubre empezaron a prestar servicio en Galicia, País Vasco y Navarra. Están preparados para entrar en los próximos meses en Madrid y Andalucía y tienen muy claro que en 2022 operaran en el mercado europeo, donde más de 4,4 millones de personas viven en residencias y precisan de prestaciones sanitarias adaptadas.

"Alemania, Francia, Reino Unido y una parte de Italia son nuestros principales objetivos. En estos momentos, estamos valorando si desembarcamos en todos los países a la vez o lo hacemos uno a uno", avanza el cofundador del grupo. Y para poder llevarlo a cabo, trabajan en una nueva entrada de capital. "Estimamos una nueva ronda de entre 3 y 5 millones de euros. Hemos detectado muchísimo interés".

También han invertido en unidades móviles, que son como una ambulancia reconvertida en un ‘box’ dental, "con la misma filosofía: acercar la clínica al cliente". Ya tienen dos unidades operativas y la previsión es ir incorporando más.

A medio plazo, no obstante, Comas trabaja con la idea de conseguir que Dental Residency evolucione hacia en una empresa especializada en prestación sanitaria adaptada a la dependencia en general. "Las personas que atendemos tienen problemas bucodentales pero también de oído, de vista, etc. Hay que trabajar para cambiar la regulación sanitaria domiciliaria y que se adapte a las necesidades de los más vulnerables", precisa.

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